02 octubre, 2010

~ Charmy Kitty ~

Ahí está ella, siempre tan solitaria, encantadora y fina, preocupada siempre de verse bien. Es difícil de creer que puede ser tan angelical y endemoniada a la vez, siempre fiel a sus dos naturalezas. Pero, mírala un poco más de cerca, ¿Crees que la conoces? No es cierto, no la conoces, tan solo la puedes ver, a lo lejos. ¿Te has acercado a ella? Ella sigue allí, en los columpios, no se va a ir, no tengas miedo, ve a hablar con ella.

-          Hola, ¿Cómo estás?
-          Hola, estoy bien, gracias.

¿Ves? Te lo dije, vale la pesa, ahora conoces su sonrisa, ¿La habías visto antes? Te equivocas, esa sonrisa no es la misma que viste hoy, ésta fue sincera, franca, ésta era para ti. Ahora mírate tu, acabas de sonreír, ¿Estás feliz? Ella también, ¿Sabes por qué? ¿No lo sabes? ¿Quieres saber? No, no seas tonto, no me preguntes a mi, ve con ella, atrévete, no te hará nada malo, no a ti. ¿Por qué tan sólo la observas? Sí, lo sé, se ve hermosa así, con el cabello suelto a merced del viento, balanceándose suavemente en los columpios, tan infantil, tan feliz, tan madura también. ¿Recuerdas la primera vez que la viste? Ella también te observó, sentada delicadamente junto a un restaurant, tomándose una taza de té. Parecía una muñeca de porcelana con su vestido negro, sonriendo suavemente, tal como ahora, con ambas manos sobre su regazo, cuidando que la falda de su vestido no se levante, sentada como una princesita y moviendo sus pies para balancearse suavemente, siendo tan delicada en todo momento, pero, ¿No te has dado cuenta de que te está observando? Quiere que vayas con ella de nueva cuenta, ¿Vas a ir? ¿Si? Te deseo suerte ~. ¿Qué haces? ¿Por qué tan callado? Sentarte junto a ella no es suficiente, ella espera a que le hables, quiere conocerte, ¿Tu también? ¿La quieres conocer? ¿Entonces por qué no le hablas? Eres tímido, lo sé, pero ya es hora del siguiente paso, ¿Balancearte es tu siguiente paso? Me parece bien, a ella le agrada, te está siguiendo, ¿Está riendo? ¿Escuchaste esa risita? Esa risa tan suave, delicada, fina, encantadora, sumisa, infantil, una risa apenas audible, entre susurros, con una pequeña impresión de travesura, ¿Te gusta estar con ella? A ella también, pero, ¿Sabes su nombre? ¿No lo sabes? Pregúntaselo, ella espera a que lo hagas.

-          Disculpa, ¿Cómo te llamas?
-          Mi nombre es Hana, ¿Cómo te llamas tú?

Mírala, mírala con más detenimiento, está sonriéndote más ampliamente, le agradas bastante, ¿Qué? ¿Cómo dices? ¿Cómo que quizás no le agradas? ¿Acaso no ves cómo te mira? No seas tonto, esa sonrisa lo dice todo, l agradas bastante, te lo está demostrando, de no ser así ya se habría ido, pero no, no te alarmes, no se va a ir ahora, se quiere quedar contigo, ¿Piensas hablarle? ¿Qué le vas a decir?

-          ¿Quieres dar un paseo?

¡Buena idea! ¡Me encanta! Mira ahora como te sonríe, ladea el rostro y te contesta un suave susurro, “Claro, me encantaría.”, ¡Pero no pongas esa cara de bobo!, ponte tú de pie junto con ella, para que ella te pueda tomar la mano, pero no la apretes tanto, es delicada, ¿Qué cómo supe que te tomaría de la mano? Ella es un demonio, ¿Sabías eso? Pero también es mitad ángel, tiene extrañas habilidades, ¿o te habías dado cuenta?

-          Cariño, he sido yo todo este tiempo.
-          ¿Cómo? –Desconcertado.- ¿De qué hablas Hana?
-          Esa vocecita en tu mente, he sido yo todo este tiempo. –La chica sonrió, él también, y entonces, ella se acercó a besar tiernamente sus labios, era algo que ambos esperaban desde hace mucho tiempo. 

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