07 enero, 2011

Yes, Sir [GacktxHyde]


Yes, Sir

Summary: El Mayor Takarai esta dispuesto a hacer de todo para que su general de división, Camui, lo perdone por su insolencia. A veces los castigos de tu superior no son tan malos, no cuando la atracción prohibida entre ambos enciende chispas.
Advertencias: Lemmon, palabras sucias, lenguaje grosero y soez. Manipulación de edades de los personajes principales. No me hago culpable por futuros traumas. Ah, puede haber un poco de Out of Character pero fue solo para el fic. Además, debido a la temática del fic, los personajes se tratan como Hideto, Camui, y con los rangos de la milicia, Mayor y General.
Pareja: Gackt X Hyde
Rating: M [ 18+]

Bueno, Advertidos ya están. Enjoy!!!
…..........

La semana habia ido de mal en peor. Primero, con el ataque al consulado de un país vecino, siendo ya el séptimo ataque de lo que iba del mes, tenía a todo el país en estado máximo de alerta, causando que lo sacaran de su periodo de vacaciones con su familia en Munich para llevarlo a la capital. El calor infernal que reinaba en Berlín por esas semanas era tan insoportable que la mayoria de la gente solo usaba ropa cómoda, pero el no. El debía usar el uniforme militar para demostrar que, donde sea, había un oficial dispuesto a dar la vida por el deber. Esa semana le habia tocado estar dentro del batallon de campaña del General de División del Ejercito, el reconocido y admirado General Camui. El General era además, increiblemente joven y guapo. De solo 32 años, había logrado ascender al escalafón más alto debido a su excelente desempeño dentro de la institución.
Generalmente, el no tenía problemas con sus superiores. Era un joven de 29 años, tranquilo, pero hiperactivo. Si bien no se consideraba tan atractivo como el General, el no tenía problemas para admitir que si era guapo. De 1.60m, el mínimo para ingresar a la institución, el siempre luchó con la idea de que era en realidad una mujer, por su aspecto facial tan fino, aunque quedaba claro que era hombre cuando veías su cuerpo, cuyo traje calzaba a la perfección, amoldandose en las partes correctas a su cuerpo. Sin embargo eso no iba a servirle cuando tuviera que enfrentarse a Camui por el problema. Y vaya problema, pues estaba citado a encontrarse con el en su oficina luego de su ronda, a eso de las 9PM en su oficina en la sede militar instaurada cerca de la casa de Gobierno. Sin embargo, se lo merecia.
Todo habia ocurrido el mismo día en el que le avisaron que debia marchar a Berlín para proteger las calles.
Sus padres habian entendido, aunque no estaban felices de que tuvieran que recorrer Munich sin él. Y es que el no era Alemán. Al menos no completamente.
Cuando ocurrió la Segunda Guerra Mundial, pequeños núcleos familiares procedentes de Japón vinieron a instalarse en la sociedad Alemana como una manera de estrechar lazos entre ambos aliados. Una de ellas era su familia. Su abuela habia venido junto con sus padres desde Sapporo a instalarse en Munich. Aquí se casó, en plena guerra, con un descendiente de alemanes y japoneses, Helmuth Takarai. De allí nacio su padre, Imre , quien se casó con Misaki, en Japón. Cuando el nació, todos lo esperaban, pues habian tenido problemas para tener hijos. Luego de un par de años nació su pequeño hermano quien habia muerto al poco tiempo de una enfermedad incurable, dejandolo como hijo único. Sin embargo, cuando solo tenía 7 años, debió viajar a Alemania a instruirse. Por esocada vez que veía a sus padres trataba de complacerlos: él no conocía realmente a sus padres.

Pero el problema vino cuando se encontró cara a cara con el General. Graduado dos generaciones antes, Takarai siempre estuvo pendiente de el. Y es que era imposible no sentirse físicamente atraido a Camui. Aún si era hombre. Pero Camui era un hombre serio y respetado y nunca se le conoció un escándalo, aunque bien se sabia que era un rompecorazones y, según los comentarios de las mujeres en la milicia, era un verdadero semental. Y es que Takarai también se sentía atraido por el.

El mismo día en el que Takarai llego a Berlín, se enteró de que quien lo había mandado a llamar habia sido Camui, además de que la paga que habia recibido por sus vacaciones serian descontadas del sueldo del mes. Furioso, Takarai comenzó a despotricar en voz alta al General en frente de su amigo Tetsuya y de Ken, su otro amigo. Entre los pocos insultos que soltó, fueron cosas como “de puta madre” “ese general hijo de la madre” y comentarios subidos de tono. Pero el más fuerte fue, ya borracho, “Me gustaria que me cogiera para saber si el ímbecil es tan genial como dicen las perras esas, y si no para despotricarselo en la cara, hundirlo y dejarlo humillado”.

Y aunque sus amigos quisieron pararlo, no pudieron, pues Takarai borracho no habia quien lo parara. No hasta ver que sus amigos ponian una cara de horror. Dandose vuelta, Takarai se encontró frente a frente con Camui. Friamente, Camui le dijo que debia estar en su oficina el viernes a las 9PM y sin faltar para luego marcharse por donde venía. La cara de horror de Takarai era impagable. No podia perder su puesto en la milicia por un error como ese, no cuando le habia costado 5 años llegar al puesto en el que estaba ahora. Tomandolo de un brazo, Ken y y Tetsuya sacaron a un horrorizado y borracho Takarai del bar para llevarlo a su casa. Takarai cayo dormido al instante y se preguntó que hizo para merecer eso.

La Semana habia pasado lentamente, con Takarai preguntandose por que no lo habia citado inmediatamente. Quizás el castigo sería completamente humillante. Aunque claro, si Camui le daba una solución el haría lo que fuera para seguir en la milicia.

Ya era la hora.

Dejando su reporte en la base del edificio, se dirigió al 8º piso, donde estaba la oficina del General. Si bien habia salido un par de horas antes, el calor que hacia en la ciudad lo habia dejado sudoroso y apestaba, asi que fue a su piso a darse una ducha y prepararse para lo que fuera. La subida del ascensor se le hizo tan lenta que se preguntó si acaso era todo una broma o un mal sueño. Entonces las puertas se abrieron y se encontró en el piso destinado. Y al parecer el rumor sobre un problema o quizás gusto de Camui era verdad: El piso solo se encontraba adornado por luces de baja iluminación en partes estratégicas de la habitación, como señalando hacia donde debías ir y hacia donde no. A lo lejos, una mujer con uniforme se encontraba chequeando unos papeles. Tragando saliva y a paso seguro, Takarai se dirigió hacia ella.

-”Buenas noches. Tengo una cita con el General de la I División de Berlín, General Camui Gackuto.”

La mujer miró a Takarai y luego chequeó su lista.

-”¿Nombre?”
-”Mayor de Brigada Takarai Hideto” - Respondió este. La Mujer solo asintió y tomó el teléfono. “Señor, el Mayor de Brigada Takarai Hideto se encuentra aquí para la cita”. - Al parecer la mujer recibió una respuesta por que asintió para si misma y colgó. - “El General lo recibirá ahora. Por esa puerta por favor” señaló la mujer para luego comenzar a ordenar sus cosas e irse. Tragando saliva, Takarai caminó hacia la puerta. Con un golpe suave llamó a la puerta para escuchar un seco “Adelante” proveniente del interior de la habitación. Con esa aceptación, Takarai abrió la puerta. Siguiendo la linea de iluminaciones que rodeaban el piso, La oficina del General era iluminada desde lugares estratégicos, haciendo sentirse a uno un poco intimidado. Y, frente a la puerta, estaba el escritorio del General.

Serio, con una mirada fria y una pose que invitaba a huir de ahí, Takarai sintió como una pequeña ola de frio atravesaba su cuerpo.

-”Buenas noches, señor”
-”Buenas Noches, Mayor. Pase y cierre la puerta con seguro. No quiero que nos interrumpan.”. - Takarai asintió pero no demostró su temor. “Sientese” Ordenó Camui señalando un asiento en frente suyo al que Takarai se dirigió.

Hubo momento de Silencio en el que Takarai y Camui cruzaron miradas antes de ponerse a hablar del tema que tenian pendiente.

-”Bien, Mayor. Lo he mandado a citar debido a su comportamiento en el bar el día Lunes de esta semana. En primer lugar, Usted estaba bebiendo en un lugar público con el uniforme de la Institución, Luego, insulta a su General de División y se emborracha en horario de servicio. ¿Sabe usted el lío en el que esta metido, Mayor?

“¿Qué si lo sé? ¡Si estoy hecho mierda por dentro!” Pensó Takarai.

-“Lo sé, Señor, Fue un error de mi parte que no se va a volver a repetir.”
-“Se lo aseguro, Mayor, que su cargo ahora pende de un hilo. Y ese hilo puedo cortarlo ahora mismo. Lo que usted ha hecho fue una desobediencia al cargo de honor entre los militares de alto rango, además de insultarme y retarme.”

“¿retarlo?” se preguntó Takarai

-“¿De qué habla, Señor?”
-“Acaso no recuerda lo que dijo?” - le preguntó otra vez el General serio. Y Takarai recordó. “Me gustaria que me cogiera para saber si el ímbecil es tan genial como dicen las perras esas, y si no para despotricarselo en la cara, hundirlo y dejarlo humillado”.

Al instante, Takarai se sonrojó y bajó la cabeza. “yo y mi bocota...”

-”Lo lamento, Señor, no fue mi intención...”
-”Si lo fue. Y no lo niegue, Mayor, se que cuando los borrachos hablan, dicen la verdad”
-”Lo lamento, Señor.”
-”¿Quiere algo de beber, Mayor?” - Dice el General parandose. Al ver que Takarai niega la invitación, se dirige hacia una esquina de donde toma una botella y se sirve Vodka para luego devolverse, pero no a su puesto, si no a caminar por detrás de Takarai, poniendolo aun más nervioso.

Siguiendolo con la vista, Takarai nota como Camui lleva el ardiente líquido a sus labios para ser absorbidos por estos mismos. Una gota de sudor recorrió el cuello de Takarai al notar como el líquido descendia por su garganta. Y es que, pese a la situación, Camui era malditamente ardiente. Y, si al menos lo botaban de la institución, no se iba a ir sin antes besarlo. O algo más.
-”¿Te parezco atractivo, Hideto?” - preguntó Camui en voz baja, tuteandolo. Sorprendido al verse descubierto, Takarai no hizo más que agachar la cabeza. El sonido de unos zapatos acercándose a el hicieron que levantara la mirada para encontrarse frente a frente con su General.- “Y no mientas”

-”Si, señor” - respondió Takarai completamente sonrojado.
-”¿Y quieres que te coja hasta el cansancio, no es así?” - volvió a preguntar. Takarai solo asintió, pero eso no le bastó a Camui, quien levantó bruscamente la cabeza del otro. - ¿Si, que? - Dijo con voz amenazante.
-”Si, señor”
-”Asi me gusta. Con respeto, Takarai”. Dijo para luego acariciar la mejilla del otro, asciendo que a ambos les recorriera un escalofrio por la espalda. Las miradas entre ambos lo decian todo: Se deseaban.

Pero no todo sería tan facil. Camui se separó del Mayor para volver a beber el resto del Vodka que habia en el vaso. La respiración de Takarai se habia elevado haciendo que se notara su nerviosismo.

-”Sabes, creo que podemos hacer algo para evitar expulsarte” Dijo Camui a las espaldas del otro. Takarai no respondió nada. -“¿Que estarias dispuesto a hacer para permanecer en la institución, Hideto?” -Preguntó otra vez Camui, esta vez aún más cerca del Mayor, causando que la tensión, que habia pasado desde el problema en el queestaba, pasara al más alto nivel de seducción.
-”Todo, Señor. No puedo dejar la institución” - respondió el Mayor con la voz quebrada.
-”Pues...”- dijo Camui con sus manos en los hombros de Takarai y su rostro en su oreja. “...creo que podemos llegar a un acuerdo”.

Ante la palabra acuerdo, Takarai dio vuelta su cabeza para encontrarse frente a frente con Camui. Las respiraciones de ambos estaban aceleradas, los ojos vidriosos por la tentación y el pecado andante que tenían enfrente. Y fue Takarai el que dio el primer paso cerrando sus ojos y acercando su rostro al del General. El primer roce de labios entre ambos provocó un choque eléctrico que no pasó desapercibido para ninguno de los dos. Y, como si fueran imanes, no se separaron.

Las manos de Camui agarraron de la camisa a Takarai para levantarlo y llevarlo a la pared más cercana. Mas sin embargo, las manos de Takarai no se quedaron atrás. Mientras Camui lo llevaba a la pared, deslizó sus manos hasta los botones del abrigo para poder quitarsela. Pero no pudo pues se vio impedido al recibir un piñizcon en el trasero de parte de su Superior. Sorprendido, Camui solo le sonrió seductoramente antes de verse nuevamente deborado por los labios del General. Los besos fueron subiendo de tono cada vez más, hasta que les faltó el aire.

-”¿estas seguro de que quieres continuar con el acuerdo?” - le preguntó Camui.
-”Por supuesto, Señor” - respondió el otro antes de deborar el cuello de Camui quien soltó un pequeño gemido ante las caricias que le entregaba el menor. Las manos de ambos se habian dedicado a quitarse la ropa, por lo que ahora ambos estaban sin el abrigo y estaban en proceso de quitarse la camisa.

Camui agarró al Mayor y comenzó a sacarle la ropa rápidamente, dejando notar el pecho bien formado del joven oficial, quien lo miraba entre vergüenza y deseo. Besandolo profundamente una vez más, Camui comenzó a descender desde la oreja de Takarai hasta los pezones del mismo, para luego lamerlos y morderlos. Los gemidos del Mayor invadian la estancia al verse deborado por el que hasta ahora habia sido su Superior. Camui se entretuvo un rato más con sus pezones antes de bajar hacia el ombligo y comenzar a desabrochar el cierre del pantalon del uniformado. Ya con los pantalones fuera, Camui miró a un avergonzado Hideto antes de sacarle el boxer, dejando a la vista su miembro, erecto y listo.

-”¿Que quieres que haga, Hideto?” preguntó Camui en frente del miembro de este pero sin tocarlo
-”yo...” a Hideto no le salian las palabras. La sensación de tener a Camui arrodillado en frente de su excitado miembro y las caricias ya antes desperdigadas por su cuerpo lo tenian sumido en el extasis.
- “¿Que quieres que te haga, Hideto? ¿Que chupe tu miembro como un dulce? ¿o que te deje caliente y te eche a la calle?” preguntó Camui, quien tenia sujeto al otro de los muslos, haciendo que cuando hablara lanzara pequeñas rafagas de aire al miembro de otro, poniendolo más duro de lo que ya estaba.
-“lo primero...lo primero...” dice entre suspiros el Mayor.
– “¿qué? ¿Que te la chupe? “
– “Si, si...”
– “ruegamelo.”
– “Por favor...”
– “¿por favor, que?”
– “Por favor, Mi Señor, hagalo...chupemela... por favor...”
– “A tus ordenes, Mayor” fue lo ultimo que dijo Camui antes de comenzar a chupar el miembro del otro tal como habia dicho, como un dulce.

La oficina se habia llenado de gemidos mientras que un excitado Mayor tenia sus manos en la cabeza del general, quien chupaba su miembro como si fuera lo más delicioso jamás probado. Pero no todo sería tan facil. Lentamente, Camui se separó del miembro del otro dejando un rastro de saliva y pre-semen en sus labios que dio a probar al Mayor en un beso totalmente mojado. De pronto, Camui tira al suelo a Takarai haciendo que este caiga de espaldas al suelo. Confundido, el Mayor mira a su Superior buscando una respuesta.

-”Quiero que me la chupes” - le dijo Camui directamente. -”Que la chupes tan bien como te lo hice a ti.”Y Hideto no se hizo de rogar. Desnudo, excitado y por que no, deseoso, se dirigió hacia donde se encontraba su Superior. Arrancó practicamente los pantalones de su lugar junto con los boxer para encontrarse con el miembro del General. Los Ojos de Hideto se abrieron en shock al ver semejante miembro. Era enorme! Ahora entendia los rumores. El tipo tenia para dar y dar.

“tengo el miembro de Camui en mi boca” fue lo primero que pensó el Mayor al caer en la realidad de lo que hacía. Pero más que nada, lo estaba deseando. Lo lamió desde todos los angulos posibles, chupó como un niño a un dulce, no queria dejarlo, y parecía que Camui disfrutaba de sus atenciones pues habia sentido como las manos de este se habian agarrado a su cabello y lo guiaban en el proceso de succión. De pronto Camui lo separó de su miembro. De rodillas frente a el, Hideto tenia los labios brillosos por la saliva y el pre-semen del Superior, pero se lamía como si fuera el manjar más delicioso.

-”Párate” - Le ordenó Camui a lo que Takarai le obedeció. Tomando al Mayor del brazo, lo llevó al escritorio de donde botó los papeles que habían al suelo para luego hacerlo sentarse en ella y ubicarse entre sus piernas. Ambos hombres se besaron ardientemente sin dejar lugar sin marcar. Camui incluso mordió uno de los hombros de Hideto dejando una marca que sería vista mañana, además de una serie de chupetones en todas partes.
-”¿Sabes que voy a hacer ahora, Takarai?” - Preguntó Camui mientras una de sus manos se deslizaba hacia el trasero de Takarai, buscando la entrada, quien, aún sabiendo lo que se venía, lo negó. Durante el poco intercambio de palabras que habian tenido, notó que cada vez que Camui hablaba sucio, se excitaba aún más.-”¿No? Pues voy a agarrar tu trasero, voy a ponerte aún más cachondo, voy a besarte una vez más y, sin prepararte, te la voy a meter, bien duro y de golpe, para hacerte llorar de dolor y llevarte lentamente al placer, voy a hacer que te corras y pidas por más mientras me corro en tu trasero mientras lloras de placer. ¿Te parece?”

“¿Que si me parece? ¡Lo estoy esperando!” Pensaba Hideto cada vez más ansioso. Eso solo habia logrado calentarlo aún más.

-“Estoy esperando entonces, Camui” - soltó Hideto retándolo. Y antes de que dijera algo más, Camui habia puesto su miembro en su entrada y lo habia penetrado tal como dijo, de golpe y sin preparación. Takarai soltó un gemido de dolor entremezclado con placer mientras se acostumbraba a tener semejante miembro en su trasero. Si bien habia tenido sexo de esa manera con otros hombres, Camui era otra cosa. Segundos después, Camui comenzó un lento vaivén para acostumbrar al Mayor, quien debido al dolor soltó algunas palabrotas. Una sonora cachetada y una nueva ruda penetración por parte de Camui hicieron que Hideto soltara un gemido más de placer que de dolor.
-“En mi presencia no dirás más palabrotas, entendiste Hideto?” - preguntó Camui quedandose quieto en el interior de Hideto, alargando la tortura para ambos.
-“Si” - dijo en un gemido bastante sensual Takarai
“¿Si, que, Takarai?”
-“Si, Señor”
-“Mm, asi me gustan, obedientes. Y, claro, acatarás todas mis ordenes ahora, no Takarai?” Expresó el General empezando a moverse lentamente en el interior del Mayor.
-”ah! Si, mi señor” exclamó Hideto embargado de placer. -“por favor, más … más... Más rápido, Mi señor...ah...!”
-“A sus ordenes, Mayor” respondió en un gemido Camui para comenzar a penetrar ferozmente al Mayor, que comenzó a moverse y a responder al ritmo de las embestidas del otro hombre.
El ruido y el calor invadian la habitación. Gemidos y el roce de dos cuerpos era todo lo que podia oirse. Ambos hombres se encontraban tan embargados en el placer que no habían notado que ya habian pasado dos horas desde la hora de la cita. Takarai se encontraba embargado en las sensaciones de tener a Camui penetrandolo ferozmente y masturbandolo al ritmo de las embestidas. Unos minutos después, Hideto se corría ferozmente pero, siguiendo con lo que Camui habia predicho, el siguió penetrando el cuerpo del otro, haciendo que se pusiera duro nuevamente. Segundos después, y con Hideto con el 2 orgasmo, Camui se corrió en su trasero. Ambos hombres se quedaron tratando de tranquilizar sus respiraciones, aunque este aún no salia del interior del otro hombre. Minutos después ambos hombres se miraron y se dieron un beso, no apasionado como los anteriores, si no más calmado, disfrutando de la presencia del otro. Para esas horas, el edificio ya estaba cerrado, por lo que tendrían que esperar hasta las 5AM para que volvieran a abrir. Por suerte, Camui tenia su propio dormitorio en el piso. Saliendo del interior de Hideto quien protestó al sentirse abandonado, tomó a este y lo apoyó contra la pared, para besarlo una vez más y llevarlo a la habitación. La noche aún era larga. Y ambos tenían muchas cosas que arreglar.

--------------------------------

-“Al menos no te expulsaron de la Institucion, Hideto” - Le dijo su amigo Ken. Sin embargo el se encontraba en otra. Había pasado 1 semana desde el encuentro en la oficina de Camui y, ahora que lo recordaba, no le habia dicho cual iba a ser su castigo por todo lo acontecido.
-“Si, pero no se aún cual sera mi castigo...” Le respondió Hideto. Y como por arte de magia, el correo llego a la mesa que estaba compartiendo con los demás miembros de la Milicia. Una carta, firmada por el alto mando, indicaba que por intervención de su Superior, no se le habia expulsado de la institución, pero que no recibiría paga por dos meses”.
-“¡Debe ser una broma! Ese maldito hijo de pu...” comenzaba a despotricar Hideto hasta que vio la cara de horror de sus compañeros. Y, como si fuera un deja-vu, Camui estaba detrás suyo con una sonrisa de suficiencia.
-“El viernes otra vez a las nueve, Takarai. ¿acaso no recuerdas lo que dije de no decir palabrotas e insultarme?” Dijo petulante para luego marcharse hacia la mesa de los altos mandos. Pero Takarai no estaba asustado. Para nada. Si el castigo iba a resultar como antes, pues estaria bien. Aunque ahora debia convecer a Camui de no quitarle más paga. Quizás si el otro aceptaba más noches como las de la otra vez...


FIN [?]

2 comentarios:

Anónimo dijo...

ame este fic!!!! *o*
nicol te kedoo filetee!!! *^*
oiee!! dice FIN? . . . va a tener continuacion ? *------¬*

Qamui

ニコールさん dijo...

HAhaah si, he planeado una parte dos de la que puedes leer el resumen aqui:
http://nicolle2020.livejournal.com/40301.html

slds. Me alegro que te haya gustado XD
*a todas las pervertidas les gusto XD*