Hola A todos. Como mencioné en el capítulo final de Yes Sir, esa era la tercera versión. Hoy, y a petición de Cherry-no-Ferry y Higaky [en amor-yaoi y mis dos hermanas también] y de todas aquellas personas que no quedaron conformes con el final de Yes Sir, he decidido subir el primer final. Quiero que quede claro que este es el final alternativo por que el Original es el que ya subí.
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"Ven a dormir conmigo: no haremos el amor, él nos hará."
Julio Cortázar
Hideto estaba aburrido. Hacia días que no podía coger con Camui y eso lo tenía en ‘abstinencia’. Y es que tener sexo con el era ‘adictivo’. Había experimentado con varias personas pero nada era como ser 'cogido’ por Camui.
Había veces en que aún no podía creer la cantidad de años que seguía asistiendo a su oficina solo para tener sexo tantas veces que luego tenía que buscar alguna licencia médica pues su trasero le dolía demasiado. Pero la cura era peor que la enfermedad pues Camui decía que debía··· Inyectarlo.
Esa vez, Camui estaba revisando un destacamento en Colonia. Y el no pudo asistir por que tuvo que quedarse en Berlín vigilando que nada se saliera de lo normal con el Comandante fuera.
Era Tarde. La llegada de su amante estaba pronosticada para un par de días más así que estaba seguro que debía entretenerse con algo. Busco entre los muebles de su casa/departamento, ubicada a pocas cuadras del Cuartel General, algo para comer: no había mucho lo que le recordó que debía comprar comida pronto. Suspiró y tomó un tarro de helado y una cuchara y se encaminó a su cuarto. Estaba tirado en la cama viendo una de las tantas películas que el Führer había autorizado que se vieran en Alemania. Era una de esas clásicas películas de gloria, de esas que te aburrías enseguida···
Hideto observó atento la película mientras avanzaba y el tarro se iba vaciando lentamente. Estaba aburriéndose cuando de pronto el teléfono –que lo mantenía conectado las 24 horas del día, los 7 días de la semana- sonó. Asustado –por que ese teléfono era solo para emergencias- contestó enseguida. Y una voz que no pensaba oír en días le habló al otro lado.
-Buenas Noches, mi dulce pequeñín···-dijo la otra voz a un lado y Hideto sonrió. Aún si sabía que el otro no lo vería, sonrió.
-Buenas Noches, mi bien dotado señor···-Respondió Hideto lentamente sabiendo que con eso Camui estaría completamente encendido. Habían experimentado con ese tipo de ideas un par de veces, pero esta vez quería llevarla a un siguiente nivel. –Como está el Comandante más···violable de toda la faz de la tierra?
-Con ganas de violar a un nada inocente adicto al helado···-Le dijo este tras la línea telefónica y Hideto se irguió de la cama.
-¿Cómo···?- preguntó shockeado este mirando hacia todos lados y observando también la lata del helado.
-Tu voz, cariño…te pones ronco cuando comes helado···y estás excitado por mi- respondió automáticamente Camui. – Quiero que desperdigues el helado por tu cuerpo- ordeno este sin atisbo de duda. Nunca había previos entre ellos, nunca.
Hideto obedeció. Se quito la camisa y quedó desnudo del torso hacia arriba y con uno de sus dedos esparció el helado lentamente, deteniéndose en sus pezones y depositando una gran cantidad de helado en estos provocándole millones de escalofríos a su ya afiebrado cuerpo.
-MM…-Dijo Hideto en respuesta cuando había terminado.
-Eres tan violable, cariño···Quiero introducirme en ti en este instante···-decía Camui con voz ronca. Hideto escuchó como – al otro lado de la línea- Camui bajaba el cierre de su pantalón. Con la imagen perfecta en su mente, comenzó a tocarse sin esperar las ordenes de su amante.- Si, tócate para mi, cariño···y si, se que lo haces···como tu también sabes que estoy tocándome para ti···¿Lo puedes ver, verdad? Me ves···tocándome para ti··· acariciándome···de arriba hacia abajo···muy lentamente···
Y es que Hideto estaba claro. Podía ver a Camui en una cama, en la ducha···¡en todas partes!' sujetando su propio miembro dándose placer. Comenzó a gruñir fuertemente mientras quitaba rápidamente sus pantalones y escuchó la risa de suficiencia de su interlocutor para luego agarrar su propio miembro y comenzar a tocarse a un ritmo que lo llevaría al orgasmo pronto.
-Detente- Escuchó la orden por el teléfono y juro escuchar que tenía la voz a un lado suyo···encima suyo.- Ensaliva tus dedos, cariño···hazlo···y mételos en tu cálido y apretado interior···-Hideto siguió al pie de la letra las ordenes de su comandante –y amante- y metió los tres dedos de golpe en su interior.Gimió al teléfono y escuchó como Camui lanzaba un beso –gesto común que hacía cuando entraba de verdad en su interior- y Hideto se sintió venir. –No, no···cariño, sácalos ahora···y dime que tal sabe el helado de tu cuerpo···ahora que debes estar perlado en sudor···
Hideto sonrió. ¿Tan bien le conocía Camui? Sacudió su cabeza y pasó sus manos por su cuerpo saboreando el helado –Vanilla, el favorito de Camui- y lanzando gemidos al aire mientras que Hideto solo podía escuchar los gemidos de parte de Camui.
-Sabe bien···mmm····-dijo Hideto mientras quitaba los últimos restos del helado. Estaba quitando los últimos restos cuando Camui le pidió algo más.
-¿Te queda helado?-preguntó Camui y Hideto gimió fuertemente y sabía que Camui planeaba algo.- Toma esos restos, cariño···y úsalos de lubricante···déjame sentir como la Vanilla entra en ti···- Hideto acató. En casa, siempre había solamente helado de Vanilla. Aún si el comía siempre de otro sabor, era el de Vanilla el que le hacía compañía cuando Camui no estaba. Hideto untó sus dedos en el helado y se los introdujo de golpe en su interior. Gimió al teléfono y escuchó como Camui comenzaba a hablarle sucio y pidiéndole que lo hiciera más rápido.
Ambos hombres estaban teniendo sexo al teléfono. Hideto podía imaginar –pero no completamente- como su interior se apretaba más y más entorno a sus dedos imaginando que era el miembro de su amante. Las palabras sucias de este no hacían sino que aumentara más y más el ritmo hasta que le rogó a Camui que lo dejara venirse y este, con solo una palabra, lo hacia.
Hideto se vino completamente con su mano en su interior y con la respiración agitada.
-Eres delicioso-dijo Camui al otro lado de la línea.
-Te extraño- dijo Hideto en respuesta gimiendo suavemente. – Quiero sentir como me llenas···como te corres en mi interior···
-Yo aún no me vengo- dijo una voz. Hideto levantó la cabeza de la almohada y sonrió. Allí, frente a él, estaba Camui.
-¿Cómo···?- preguntó nuevamente Hideto levantándose de su cama. Camui estaba completamente desnudo frente a el, usando solamente la corbata de la milicia.
-Tsk···por algo te dije que tu línea y la militar estaban separadas···-Dijo Camui y se acercó a Hideto- Y, Que dices?···Quieres sentir de verdad como te lleno?
-Sera un placer- respondió el otro y le beso profundamente sintiendo como sus lenguas chocaban y como Camui le daba vuelta para penetrarle ferozmente.
Había cosas que nunca cambiaban. O al menos, no esa noche.
~Fin Final Alternativo nº1~
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