30 mayo, 2011
We'll be back, very soon....
L'arc en Ciel Concert
**En música, disminuyendo gradualmente la velocidad de ejecución.
10 mayo, 2011
6 de Mayo
Tuve que esperar hasta el otro día, no había otra opción. Pero ese 6 de Mayo, fue más que expectacular, de solo saber que uno de mis sueños se iba a concretar, lloraba de felicidad. ¿Qué tal tu? (:
05 mayo, 2011
Aroma a Manzana: Misión
Al principio, el pequeño sintió un completo rechazo por la casa en la que vivía Gackt, por el simple hecho de que era estructuralmente igual a la propia y aquello le hacía recordar cosas que quería olvidar, por que en esos recuerdos había mucho dolor, tanto suyo como el de su madre, y algo que jamás pudo soportar, fue ver cómo su madre sufría y acababa en la muerte. El dolor seguía constante, seguía escondido en su pecho, y ni Gackt ni nadie le haría olvidarlo, por que su madre fue lo único que al final siempre estuvo de su lado, cuidándolo hasta el último minuto. Y ahora se preguntaba tantas cosas sobre ella…
¿De verdad pudo encontrarse con ella? ¿O fue solo un sueño? ¿Estaba alucinándola cuando la veía caminar por el hospital? Tenía tantas preguntas… Y ninguna respuesta concreta. Solo estaba la palabra de Gackt, quien decía también poder verla, pero Hyde solo sospechaba que lo decía para calmar sus inquietudes, para no decirle que realmente estaba loco y que necesitaba un psiquiatra. Aunque, ya estaba visitando uno de esos, pero no le hablaba de su madre, el solo hacía preguntas de su ‘cautiverio’ y tan solo contestaba con estrictos límites de respuesta: Si, No, No se. Nadie mas que Gackt tenía el derecho de saber esas cosas, por que solo confiaba en el, en nadie mas. Nadie merecía su confianza, ¡Nadie! Pero aún así lograban sacarle bastante información sin que el mismo se diera cuenta, hasta que dieron en un punto en el que no pudo callar, por que la curiosidad y preocupación que sintió en ese momento hizo que su mentalidad cambiara y le hiciera cooperar. Y todo a raíz de una pregunta: ¿Qué pasó con Midori? Su corazón se removió, ¿Qué habrá pasado con ella? ¿Con su bebe? Ese niño fue el motivo de tres meses de compañía, comida y felicidad, dentro de lo que se podía llamar felicidad. Fueron tantas las cosas que tuvo que recordar a partir de ese momento, y tanto le costó hablar todo aquello…
Pero sus acciones dieron frutos. En menos de tres meses, Tetsuya estaba liderando una operación de rescate, que gracias a las confesiones de Hyde y una ardua investigación habían logrado dar con un supuesto paradero de otros abusadores sexuales pertenecientes al mismo grupo que el victimario de Hyde. El mismo Hyde había pedido estar presente para aquella operación, con la escusa de que el era el pilar fundamental de aquel acto, y que sin el no se lograría nada. Tetsuya accedió ante su petición, con la condición de que se comportaría, acataría órdenes y se mantendría callado, y Hyde se comprometió en cumplirlas, tanto, que cuando Tetsuya le dijo “Esperanos en el auto” no tuvo nada que decir ni nada que hacer. Pero, la curiosidad le ganó cuando de la nada los paramédicos recibieron el llamado de entrar al lugar. Era una casa bien antigua, en la mitad de la nada, con mucho campo alrededor, muy apartada… Perfecta para las costumbres que tenían con el. Siguió de cerca a los paramédicos y, tal como pensó, llegaron a un sótano.
Ahí estaba la pequeña Midori, recostada en el suelo helado, sucia como nunca y con su bebe entre sus brazos. Pero lamentablemente, estaba muerta. Midori llevaba solo unas pocas horas muerta, pero el bebe había logrado sobrevivir, y lentamente respiraba sobre el cuello helado de su madre. Si hubieran llegado un poco antes, solo un poco, Midori se hubiese salvado. Se acercó a ella y tocó sus mejillas, aún estaban algo tibias, pero el color de su piel ya había cambiado, tenía una palidez característica de la muerte. Lo sabía por que lo había visto antes, y era tan doloroso verlo. Detestaba a la muerte con cada una de sus fibras, por que llegaba y tomaba a la gente que menos lo merecía. Midori pudo haber conocido lo que realmente era la vida, pero el destino no quiso que las cosas fueran así, y se lo negó caprichosamente. Dolía tanto, tanto…
No podía aguantarlo, era mucho dolor, y es que no comprendía por qué la vida tenía que ser así, por qué tenía que ser tan difícil para algunos y tan fácil para otros. Había gente que crecía y vivía en la felicidad y la abundancia todas sus vidas, y había gente, como el, que debía vivir ese tipo de cosas, vivía constantemente en contacto con la carroña de la sociedad. Estaba tan mal… Tan mal, y no había nada que pudiera hacer al respecto… O al menos eso creía, por que sí podía hacer muchas cosas, y sin darse cuenta, hizo el bien mas grande que pudo haber hecho. No le costó mucho convencer a Gackt de adoptar al bebe de Midori, y entre ambos, le nombraron Yuki. Entonces, con el tiempo, se fueron dando cuenta de que formaban una linda familia, pero Hyde no estaba contento con solo eso, y se pasaba tardes enteras sentado en el sofá y con la guitarra en sus piernas pensando en el significado de la vida, por qué seguir viviendo en un lugar tan oscuro y bizarro como ese planeta… Si pudiera cambiar el mundo, lo haría sin pensarlo. De una u otra forma haría ver a los hombres y mujeres o equivocados que están al ser como son… Y entonces una idea llegó a su mente, como si fuera un pensamiento que se le escapó a algún ángel y cayó accidentalmente en su cabecita. Aunque, él no sabía que él mismo era un ángel.
Y sentado en un peldaño de la entrada principal del hospital, antes de entrar para recibir su tratamiento, simplemente comenzó a tocar su guitarra y cantar…
Come and dance with me
All we really need is euphoria
Yeah, move your body to the beat
Kara wo nuide shizentai ni naru
So shake these worries from your head
Kankei nado nai kimi no iro
Shinkou datte suki de ii
Tadoreba sou, onaji idenshi
Yuketsu datte kanou sa
See the bigger picture
It’s not so hard,
there has to be a better way?
No walls - embrace a world as one
Where music will guide us,
guitars instead of guns
We’ll play in harmony,
it should be so easy
Come and dance with me
Music’s breaking down all the barriers
We don’t have to feel earthbound
Kankaku wo sou, togi sumashite
As we surf the waves of sound
We can come together
It’s not so hard to
open up our hearts to love
I woke up one morning,
I’d had a dream so real
We noticed our part in the shame of history
Now we’re walking,
we’re running, our mission is the same
We’reach our destination and realize the dream!
No walls - embrace a world as one
No walls - embrace a world as one
Where music will guide us,
guitars instead of guns
We’ll play in harmony,
it should be so easy
Come and dance with me
Come and dance with me
Quizás lo que hacía era poco, pero para él era mucho. Poder expresar lo que sentía y hacer el intento de ver a la gente el error que cometían diariamente era una gran hazaña para el, como cuando un niño logra comprar un dulce por primera vez, y se sentía bien, se sentía bien ver cómo la gente se detenía en la calle y le escuchaba, observando con un semblante serio y ablandado. Algunos recibieron el mensaje, otros no, pero al menos, había hecho algo bueno por aquel mundo antes de morir. Y lo que le hizo sentir aún mejor, fue que entre la gente, pudo ver una figura femenina en especial, renovada, como si hubiera vuelto a la vida. Una pequeña lágrima de felicidad recorrió su mejilla al verla sonreír, sin duda era ella, que había venido en alma solo para verlo, y supo también que ya no sufriría mas, que sería feliz, por que ella, él y Gackt así lo quisieron.
Esa noche se sentía más que bien, era como haber renacido, y mientras volvía a casa con Gackt, pudo ver a su madre esperarle en la puerta de la casa que alguna vez fue su hogar. Pero ya no sonreía, tenía una expresión triste en el rostro. Al bajar del auto, no puedo evitar sentir angustia por ella… Quería que ella descansara en paz. Sin pensarlo dos veces se encaminó hacia su antiguo hogar y cueva, cruzó la reja que daba a la calle y observó el enorme manzano en su patio delantero. Estaba viejo, sin vida y su olor ya no era al de antes… El árbol había sufrido mucho también. Observó entonces la casa y se dio cuenta de que ese lugar no debía seguir allí, no podía seguir existiendo, por que era la fuente de la tristeza de muchos seres, tanto vivos o muertos. Entró al lugar hasta llegar a su cocina y tomó un paquete de fósforos. La acción que le siguió no fue un acto de locura, fue un bien común… La casa se quemaba con rapidez y con ella morían años de sufrimiento, los dejaba atrás, por fin…
- Hyde, lo que has hecho no estuvo bien…
- Lo sé, lo siento. –Se disculpó, sin arrepentirse en lo absoluto.
- No vuelvas a hacer algo como eso.
- No, no lo haré, lo prometo. –Contestó con dulzura, tanta, que Gackt lo observó unos segundos con una sonrisa.
- ¿Te has sentido bien estos días, Hyde?
- Hoy me siento mejor que nunca, Ga-chan.
Gackt volteó en la cama para besar a frente de Hyde, quien estaba acurrucado a su lado, preparándose para su sueño. El más alto se puso de pie y se encaminó al baño con la intención de lavarse los dientes. Sólo demoró unos cuantos minutos, y cuando salió, Hyde seguía acurrucado, pero ya estaba dormido… Demasiado dormido. Se acercó con algo de inseguridad y pudo notar un pequeño detalle… La cabeza de Hyde estaba más hundida que lo normal en la almohada. Tocó su cuello, y ya no tenía pulso. La impresión lo hizo caer sentado en el suelo, no podía asimilar que su pequeño ángel se había ido y dormía en paz frente a sus ojos, con una sonrisa aun en su rostro. Una presencia más en la habitación le hizo soltar finalmente sus lágrimas. Ahí estaba el alma de su madre, quien venía a buscar el alma de su hijo para cuidarlo por el resto de la eternidad, como debería ser. La mujer le dedicó una sonrisa a Gackt, y con un gesto para guardar silencio, llevó sus brazos hacia Hyde y lo tomó en brazos, separando su alma de su cuerpo. Gackt pudo ver todo aquello, vio como Hyde era cargado por su madre y se acurrucaba en sus brazos, durmiendo como un niño. Una sonrisa mas y ambos se marcharon. Ahora a Gackt solo le quedaba llamar una ambulancia, la cual se encargaría de sacar el cuerpo del ángel que acababa de volver al cielo de donde se había caído, y para terminar lo que Hyde había comenzado, debía seguir adelante y cuidar de ese niño que le necesitaba y que dormía en el cuarto de junto.
26 abril, 2011
Alondra.
Vive con sus padres y sus tres hermanos.
El día en que nació el destino se enfadó,
Y entre sábanas y sillas sus pies condenó.
Alondra no camina, no salta, no juega,
Alondra vive, viaja y sueña,
Alondra no ha puesto un pie en la acera,
Pero Alondra lee, escribe y enseña.
Alondra redacta historias que no vivió,
Y sus lápices adoran su emoción,
Por que Alondra obtuvo lo que el destino le arrebató,
Y entre prados de flores sus pies guió.
Alondra no quiere ni necesita caminar,
A través de sus libros aprendió a bailar.
16 abril, 2011
Jaime Silva.
Escuchar historias no es suficiente.
Sonrío al recordar tus fotos sobre el mueble
Con tu barba corta y punzante, sonriente
Irradiando alegría a través de tu mirada
Tan resistente que en el papel se mantiene
Y le enseña a tus nietos aquella esencia
Pura de tu alma.
Lenguas dicen qué tan divertido y bueno eras
Unías a la familia con lazos indestructibles
Y te preocupabas de hacerlos felices, hasta
Con el más mínimo detalle.
Fuiste un hermoso niño toda tu vida,
Porfiado, chacotero y encantador,
Nadie a tu alrededor se resistía a la risa
Y tenías el don de animar toda fiesta,
Tanto que aunque no estés tu humor se recuerda
Y tu presencia en alma nos alegra
Proporcionando así felicidad eterna.
Ahora tu cuerpo descansa en la tierra,
En aquel aposento de madera,
Rodeado de flores que plantamos para ti,
Las cuales se alimentan de tu energía,
De aquella energía pura,
Sincera y vividora.
Sé que estás aquí, mi ángel,
Siento tu alma cuidando la mía,
Y jugando con los ángeles
A las escondidas,
Por eso no me dejes nunca,
Jaime Silva.
10 abril, 2011
Aroma a Manzana: Juicio
Hello Everyone :'D! Bueno, hace tiempo les tenia prometido esto y si, admito que me demore~ Pero aqui esta, el penultimo capitulo de Aroma a Manzana. Tenia pensado subir los dos capitulos faltantes hoy pero por motivos de estudio no alcance a escribir el ultimo asique solo les traigo este. Dentro de la semana estara el ultimo y chan! Se acaba el fic XD Espero lo disfruten y perdonen mi falta de fotos!
Aroma a Manzana: Juicio
Fueron pocos los segundos en los que Hyde mantuvo abiertos sus ojos, y en esos pocos segundos, logró divisar a Gackt a su lado, observó a los doctores a su alrededor con algo de miedo, apretó la mano de Gackt y volvió a cerrar sus ojos. Ni cuenta se dio de que estaba recostado en una camilla, la cual se movía rápidamente camino a una habitación en la sección de emergencias del hospital. De solo verlo se notaba que requería atención médica urgente. ¿Qué era lo que le harían? Gackt se hacía esa pregunta a cada segundo desde que lo separaron de el en la puerta de la habitación, ya que una enfermera volteó y bruscamente lo dejó afuera. “No puede entrar”. Fue todo lo que le dijeron. Pasaron un par de horas en las cuales no pudo obtener ninguna noticia de su pequeño angelito, y en las cuales Tetsuya le estuvo acompañando. La preocupación se llevaba sus energías, por lo que se sentó en la sala de espera, impaciente, manteniendo la vista hacia el pasillo de emergencias.
- Gackt, ¿Me podrías explicar, qué fue lo que sucedió hoy? –Tetsuya parecía más que desconcertado, y a la vez, preocupado.
- Verás… -Gackt suspiró.
Se le hizo bastante difícil tener que explicarle a Tetsuya cuál era la situación en la que se encontraban. Una vez que terminó, el Jefe de Comisaría a su lado no podía creerse tal historia. Iba a hacer otra pregunta, cuando un doctor se acercó a ambos.
- ¿Ustedes son quienes trajeron pequeño que se ahogaba, verdad? –Preguntó a Gackt, a lo que este asintió sin decir palabra alguna, pues no podía de la preocupación que tenía.- Necesitamos hablar con ustedes en privado.
Ante aquello, los nervios de Gackt aumentaron, y algo temblorosos, ambos se pusieron de pie para seguir al doctor que caminaba en dirección hacia donde habían llevado a Hyde, a su pequeño Hyde. Pasaron por las habitaciones del sector de emergencias, pero no estaba ahí. Entonces Gackt se pudo dar cuenta de que caminaban en dirección a la Unidad de Cuidados Intensivos. ¿Tan mal estaba Hyde? Se veía bien cuando estuvo con el, ¿O acaso el no supo dimensionar lo mal que estaba? Entraron al sector de Cuidados Intensivos y, en la tercera habitación a la izquierda, estaba Hyde, acompañado de un grupo de doctores alrededor de la camilla, además de dos uniformados más. Apenas lo vio, sonrió suavemente, se veía tranquilo mientras dormía. Tetsuya, en cambio, pudo notar que los uniformados allí presentes eran de la Policía de Investigaciones, y que el ambiente estaba más que tenso.
Fue entonces que una lluvia de preguntas cayó sobre Gackt, el cual tuvo que ir respondiendo una por una, con todo el dolor del alma. Así tuvo que explicar el por qué de su estado, el por qué de cada mal que tenía, y de paso, los médicos le informaron de cada diagnóstico que Hyde padecía. Tenía quemaduras graves en las piernas, desgarros musculares por todo el cuerpo, estaba desnutrido, tenía pulmonía, falta de crecimiento, estaba deshidratado, una que otra infección, etc, etc. Los doctores se preguntaban cómo era que seguía vivo. Debió haber muerto quizás cuanto tiempo atrás. Pero ahí estaba, durmiendo como un ángel. Una vez que Gackt acabó su historia en la que explicaba cada uno de los síntomas que le conocía a Hyde, los doctores sentenciaron que él, por haber estado en contacto con Hyde y por haber estado cautivo con el, también sería examinado a fondo, tal cual examinaron a Hyde. No pudo negarse, no puso discutir, solo pudo dejarse llevar por las enfermeras a otro cuarto, para luego ser víctima de montones de exámenes, en los cuales solo se pudo denotar que necesitaba comida y agua con algo de urgencia. Pero solo eso. Gackt tuvo que pasar la noche en una habitación completamente apartada a la de Hyde, lo cual hacía que para él fuesen kilómetros, ya que su pequeño estaba en el primer piso, en cuidados intensivos, pero el estaba en el tercero, en una habitación común y corriente. Muy, muy lejos de Hyde, y sin poder ir a visitarlo. Aquello lo volvía loco.
No pasaron muchos días cuando lo dieron de alta, por lo que podía ahora al menos quedarse frente a la puerta del pasillo de Cuidados Intensivos, observando el pasillo con la esperanza de que algún doctor se apiadara y le dejara pasar, pues no podía y aquello le deprimía. Tan solo algunas enfermeras le daban noticias sobre el estado de Hyde, lo cual no le tranquilizaba para nada. Al parecer, había entrado en una especie de sueño profundo, no era estado de coma, él tan solo dormía las 24 horas del día. Apenas y despertaba a momentos, gruñía o se quejaba con balbuceos y se dormía nuevamente. Eso era todo lo que lograba saber de el, no le decían nada más. Daría lo que fuera por poder entrar a verlo. Se preguntaba además qué pasaría de allí en adelante. Todo era tan incierto.
Hyde por su parte realmente no estaba durmiendo tanto, tan solo se hacía el dormido, por que le tenía miedo a los doctores y enfermeras, y por que tenía mucho por pensar, mucho por llorar y mucho por soñar. ¿Qué iba a pasar ahora? ¿Qué pasaría con Gackt? ¿De verdad se preocuparía por el? ¿O daría por terminada su misión para marcharse y seguir su vida? ¿Qué haría si eso pasaría? ¿Se quedaría solo de nuevo? ¿Dónde iba a vivir? Y lo más importante, ¿Se iba a recuperar? Tantas preguntas pasaban por su cabeza, que no era capaz de responder siquiera una de ellas. Se sentía confundido, solo y triste, además de adolorido. Entonces se preguntó, ¿Qué fue lo que le hicieron a su cuerpo mientras estuvo desmayado? No había pensado en ese detalle antes.
Comenzó a observarse, recién dándose cuenta de que tenía un camisón blanco, limpio y que su cuerpo también lo estaba. ¿Lo habrán bañado? ¿Qué le habrán hecho? De solo pensar que hubo gente desconocida tocando su cuerpo mientras estuvo desmayado le daba pánico. Definitivamente debía salir de ese lugar, debía buscar a Gackt y… ¿Y si Gackt ya no quería ayudarle? De seguro el tan solo era una molestia para Gackt. Se sentó en la cama, a duras penas, observando la cantidad de vías intravenosas que tenía en los brazos, más los sensores en sus dedos. ¿Qué eran? ¿Qué era lo que le estaban suministrando? Del miedo que lo embargó en ese momento, quitó todos y cada uno de ellos con desesperación, se bajó de la cama e hizo lo que pudo por no caer al perder el equilibrio.
Las máquinas que ahora no recibían los signos vitales de Hyde, comenzaron a sonar, lo cual hizo que se asustara aún más y, como podía, saliera de la habitación con bastante rapidez. Pudo ver al final del pasillo, que alguien se acercaba desde el otro lado de la puerta que decía ‘Cuidados Intensivos’, por lo que corrió en dirección contraria, encontrando una escalera que comenzó a subir desesperado. ¿Qué le iban a hacer? ¿Dónde estaba Gackt? Debía escapar de ese lugar lo más pronto posible. Ni cuenta se dio cuando ya iba en el quinto piso del Hospital ni que en algún momento comenzó a llorar. Sus lágrimas caían por sus mejillas silenciosamente, lo cual le sorprendió. Al parecer había adoptado una facilidad enorme para llorar. Observó a su alrededor, el lugar estaba demasiado calmado. ¿Qué hora era? Observó una ventana y el cielo afuera estaba oscuro. Eso le decía que era de noche, ¿Verdad? Ya había olvidado cómo se veía el sol durante el amanecer. Quería verlo.
Continuó subiendo las escaleras, llegando hasta una enorme puerta que decía ‘Solo personal autorizado’, pero llevaba tantos años sin leer absolutamente nada que no comprendió la escritura del carel, por lo que simplemente buscó la llave en la cajita junto a la puerta, abrió y salió a la azotea. Lo primero que pudo sentir fue el viento chocando en su cara, levantando así su largo cabello. Sonrió ampliamente, hacía años que no sentía cosas como aquellas. Sentía frío, un frío distinto al de su sótano, sentía el viento, un viento distinto al de su sótano, sentía el suelo en sus pies, un suelo distinto al de su sótano. Al de su sótano… Un sentimiento amargo le embargó. Caminó hasta la orilla del lugar, se sujetó en la baranda para no caer y observó a su alrededor. Podía ver la ciudad de noche, podía ver la libertad de tantas personas.
Con el frío y el cansancio, sus piernas comenzaron a ceder, por lo que en un momento prefirió sentarse en el suelo, apoyando sus brazos en la parte baja de la barandilla para poder seguir observando la ciudad. Se veía hermosa, realmente hermosa, acompañada de la luna que brillaba en la mitad del cielo, rodeada que pequeñas estrellas. El tiempo pasaba lento, se preguntaba a qué hora sería el amanecer, anhelaba poder verlo nuevamente. ¿Cuántos años había dicho Gackt que estuvo cautivo? Fueron siete años. ¿Se verá tan lindo como siempre el amanecer después de siete años? Pensaba en eso cuando sintió la llegada de un auto a la entrada del hospital, el cual venía bastante rápido. Bajó la mirada de pura curiosidad, y de aquel auto logró ver que se bajaban Gackt y Tetsuya. ¿Qué hacían allí? La curiosidad lo mataba, pero le daba miedo bajar a ver qué pasaba. Aunque, no pasó mucho tiempo en que sintió que alguien se asomaba en la puerta de la azotea.
- ¿Acaso estás loco, niño? ¡Debes volver a la cama de inmediato! –La enfermera se acercaba a el con rapidez. Mientras más pronto volviera a su cuarto, mejor. Pero no sabía que aquello espantaría a Hyde.
- ¡No! ¡No! ¡Aléjese! –Gritó Hyde, poniéndose de pie a duras penas.
La enfermera continuó acercándose y tomó a Hyde de un brazo, para luego comenzar a halarlo para llevarlo a su cuarto. Hyde, por su parte, hacía lo posible por resistirse, el solo hecho de haber escuchado la palabra ‘cama’ en aquella frase le hizo sentir un pánico horrible, y por lo tanto, perder el control. Comenzó a gritar, a tratar de zafarse, a lo que la enfermera no supo qué hacer y lo soltó, haciendo que Hyde cayera al suelo, junto a la baranda, de la cual se aferró fuertemente, alejándose de quien en ese momento le asustaba.
- Tranquilo, no te muevas… Te vas a caer. –Susurró la chica, algo aterrada.
- ¡Aléjate! ¡Déjame en paz! ¡No me toques! –Hyde se estaba desesperando, estaba aterrado y se hacía hacia atrás a modo de evitarla.
- ¡No te muevas! ¡Te vas a caer! –La chica se desespero también, pero gracias a Dios, hubo quien detuviera a Hyde en su paranoia.
- Hyde, tranquilo, nadie te va a hacer daño.
Gackt, quien al escuchar los gritos de Hyde desde la entrada del hospital, subió lo más rápido que pudo hasta la azotea, seguido de Tetsuya. Al escucharle, Hyde observó con algo de duda a la enfermera frente a si, observó luego a Gackt y este le extendió sus brazos. Hyde tan solo tragó saliva con dificultad, no sabía qué hacer, por lo que Tetsuya se acercó a la enfermera para hacerla retroceder, a lo que Hyde reaccionó con ponerse de pie, tiritando y caminando vacilante hacia Gackt, quien lo recibió en un suave abrazo, para luego tomarlo en brazos y encaminarse de regreso. Hyde tan solo se acurrucó en su cuello, dándose cuenta de que estaba llorando nuevamente.
- No debes asustarte Hyde, todos aquí cuidarán de ti, así que debes prometerme que vas a cooperar, ¿Está bien? –Hyde tan solo asintió.- No debiste escapar de tu cuarto pequeño, estábamos todos muy preocupados.
- ¿De verdad? -Susurró Hyde, levantando el rostro, demostrando que aquello le sorprendía.
- Claro que si amor. Nunca lo dudes. –Contestó el más alto, besando luego la frente del pequeño.
Una vez de vuelta en el cuarto, Hyde nuevamente se aterró. Si había algo que le asustaba, eran tantas máquinas, tantas cosas conectadas a su cuerpo. Gackt tuvo que quedarse con el mientras las enfermeras lo revisaban de pies a cabeza, y así tuvo que ser cada vez que venía un doctor, enfermera o quien fuera al cuarto. Hyde simplemente no confiaba en nadie, solo Gackt tenía permitido tocarle siquiera un pelo.
Y así pasaron los días, en los cuales los doctores se esmeraban por recuperar el maltratado cuerpo de Hyde, aún creyendo que en cualquier momento se moriría, cosa que a Hyde no le habían dicho ni tampoco le iban a decir. El mismo Gackt había ordenado que no se le comunicara nada, con el propósito de mantenerlo en un estado anímico estable. De no ser así, sepa Dios qué le podría pasar si se deprimía como cuando estuvieron por última vez en ese lugar. Pero no todo era color de rosa, en algún momento debía contarle muchas cosas. Por el momento, debía esperar. Un mes tuvo que esperar. Aún no daban de alta a Hyde, pero al menos lo habían sacado de Cuidados Intensivos. Su salud iba mejorando lentamente, pero al menos mejoraba, lo cual era un gran logro. Muchos de los doctores del hospital dudaban de que lo lograra por el estado en el que llegó. Pero salió adelante, y Hyde sabía que eso se lo debía a Gackt. Debido a ciertas circunstancias, los doctores permitieron que Hyde pudiese salir del hospital sólo para ciertas ocasiones, las cuales tenían solo una razón común: Un Juicio.
Aunque, Hyde no estaba muy preocupado de aquel juicio en el que se le culpaba de Homicidio, mas bien estaba preocupado de uno propio. Día y noche, sin descanso, se preguntaba qué era lo que había visto mientras estuvo desmayado. ¿Habrá sido un sueño? ¿Qué fue? ¿Un viaje? ¿Significa eso que estuvo muerto? El mismo Gackt le contó que los pocos segundos desde que dejó de respirar en el auto hasta que entraron al hospital, estuvo muerto. Si, muerto. ¿Entonces todo aquello fue cierto? ¿Realmente su alma se encontró con la de su madre? Aquello era algo que no lograba descifrar y que lo mantenía pensativo el día entero, y a pesar de eso no le quiso contar a nadie sobre aquello. Solo Gackt tuvo el privilegio de saber, quien le afirmó que realmente era su madre. Pero, ¿Cómo podía saber que era cierto? Su mente se salía de su cuerpo intentando descubrirlo.
09 abril, 2011
Yes Sir, Final Alternativo nº1
Hola A todos. Como mencioné en el capítulo final de Yes Sir, esa era la tercera versión. Hoy, y a petición de Cherry-no-Ferry y Higaky [en amor-yaoi y mis dos hermanas también] y de todas aquellas personas que no quedaron conformes con el final de Yes Sir, he decidido subir el primer final. Quiero que quede claro que este es el final alternativo por que el Original es el que ya subí.
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"Ven a dormir conmigo: no haremos el amor, él nos hará."
Julio Cortázar
Hideto estaba aburrido. Hacia días que no podía coger con Camui y eso lo tenía en ‘abstinencia’. Y es que tener sexo con el era ‘adictivo’. Había experimentado con varias personas pero nada era como ser 'cogido’ por Camui.
Había veces en que aún no podía creer la cantidad de años que seguía asistiendo a su oficina solo para tener sexo tantas veces que luego tenía que buscar alguna licencia médica pues su trasero le dolía demasiado. Pero la cura era peor que la enfermedad pues Camui decía que debía··· Inyectarlo.
Esa vez, Camui estaba revisando un destacamento en Colonia. Y el no pudo asistir por que tuvo que quedarse en Berlín vigilando que nada se saliera de lo normal con el Comandante fuera.
Era Tarde. La llegada de su amante estaba pronosticada para un par de días más así que estaba seguro que debía entretenerse con algo. Busco entre los muebles de su casa/departamento, ubicada a pocas cuadras del Cuartel General, algo para comer: no había mucho lo que le recordó que debía comprar comida pronto. Suspiró y tomó un tarro de helado y una cuchara y se encaminó a su cuarto. Estaba tirado en la cama viendo una de las tantas películas que el Führer había autorizado que se vieran en Alemania. Era una de esas clásicas películas de gloria, de esas que te aburrías enseguida···
Hideto observó atento la película mientras avanzaba y el tarro se iba vaciando lentamente. Estaba aburriéndose cuando de pronto el teléfono –que lo mantenía conectado las 24 horas del día, los 7 días de la semana- sonó. Asustado –por que ese teléfono era solo para emergencias- contestó enseguida. Y una voz que no pensaba oír en días le habló al otro lado.
-Buenas Noches, mi dulce pequeñín···-dijo la otra voz a un lado y Hideto sonrió. Aún si sabía que el otro no lo vería, sonrió.
-Buenas Noches, mi bien dotado señor···-Respondió Hideto lentamente sabiendo que con eso Camui estaría completamente encendido. Habían experimentado con ese tipo de ideas un par de veces, pero esta vez quería llevarla a un siguiente nivel. –Como está el Comandante más···violable de toda la faz de la tierra?
-Con ganas de violar a un nada inocente adicto al helado···-Le dijo este tras la línea telefónica y Hideto se irguió de la cama.
-¿Cómo···?- preguntó shockeado este mirando hacia todos lados y observando también la lata del helado.
-Tu voz, cariño…te pones ronco cuando comes helado···y estás excitado por mi- respondió automáticamente Camui. – Quiero que desperdigues el helado por tu cuerpo- ordeno este sin atisbo de duda. Nunca había previos entre ellos, nunca.
Hideto obedeció. Se quito la camisa y quedó desnudo del torso hacia arriba y con uno de sus dedos esparció el helado lentamente, deteniéndose en sus pezones y depositando una gran cantidad de helado en estos provocándole millones de escalofríos a su ya afiebrado cuerpo.
-MM…-Dijo Hideto en respuesta cuando había terminado.
-Eres tan violable, cariño···Quiero introducirme en ti en este instante···-decía Camui con voz ronca. Hideto escuchó como – al otro lado de la línea- Camui bajaba el cierre de su pantalón. Con la imagen perfecta en su mente, comenzó a tocarse sin esperar las ordenes de su amante.- Si, tócate para mi, cariño···y si, se que lo haces···como tu también sabes que estoy tocándome para ti···¿Lo puedes ver, verdad? Me ves···tocándome para ti··· acariciándome···de arriba hacia abajo···muy lentamente···
Y es que Hideto estaba claro. Podía ver a Camui en una cama, en la ducha···¡en todas partes!' sujetando su propio miembro dándose placer. Comenzó a gruñir fuertemente mientras quitaba rápidamente sus pantalones y escuchó la risa de suficiencia de su interlocutor para luego agarrar su propio miembro y comenzar a tocarse a un ritmo que lo llevaría al orgasmo pronto.
-Detente- Escuchó la orden por el teléfono y juro escuchar que tenía la voz a un lado suyo···encima suyo.- Ensaliva tus dedos, cariño···hazlo···y mételos en tu cálido y apretado interior···-Hideto siguió al pie de la letra las ordenes de su comandante –y amante- y metió los tres dedos de golpe en su interior.Gimió al teléfono y escuchó como Camui lanzaba un beso –gesto común que hacía cuando entraba de verdad en su interior- y Hideto se sintió venir. –No, no···cariño, sácalos ahora···y dime que tal sabe el helado de tu cuerpo···ahora que debes estar perlado en sudor···
Hideto sonrió. ¿Tan bien le conocía Camui? Sacudió su cabeza y pasó sus manos por su cuerpo saboreando el helado –Vanilla, el favorito de Camui- y lanzando gemidos al aire mientras que Hideto solo podía escuchar los gemidos de parte de Camui.
-Sabe bien···mmm····-dijo Hideto mientras quitaba los últimos restos del helado. Estaba quitando los últimos restos cuando Camui le pidió algo más.
-¿Te queda helado?-preguntó Camui y Hideto gimió fuertemente y sabía que Camui planeaba algo.- Toma esos restos, cariño···y úsalos de lubricante···déjame sentir como la Vanilla entra en ti···- Hideto acató. En casa, siempre había solamente helado de Vanilla. Aún si el comía siempre de otro sabor, era el de Vanilla el que le hacía compañía cuando Camui no estaba. Hideto untó sus dedos en el helado y se los introdujo de golpe en su interior. Gimió al teléfono y escuchó como Camui comenzaba a hablarle sucio y pidiéndole que lo hiciera más rápido.
Ambos hombres estaban teniendo sexo al teléfono. Hideto podía imaginar –pero no completamente- como su interior se apretaba más y más entorno a sus dedos imaginando que era el miembro de su amante. Las palabras sucias de este no hacían sino que aumentara más y más el ritmo hasta que le rogó a Camui que lo dejara venirse y este, con solo una palabra, lo hacia.
Hideto se vino completamente con su mano en su interior y con la respiración agitada.
-Eres delicioso-dijo Camui al otro lado de la línea.
-Te extraño- dijo Hideto en respuesta gimiendo suavemente. – Quiero sentir como me llenas···como te corres en mi interior···
-Yo aún no me vengo- dijo una voz. Hideto levantó la cabeza de la almohada y sonrió. Allí, frente a él, estaba Camui.
-¿Cómo···?- preguntó nuevamente Hideto levantándose de su cama. Camui estaba completamente desnudo frente a el, usando solamente la corbata de la milicia.
-Tsk···por algo te dije que tu línea y la militar estaban separadas···-Dijo Camui y se acercó a Hideto- Y, Que dices?···Quieres sentir de verdad como te lleno?
-Sera un placer- respondió el otro y le beso profundamente sintiendo como sus lenguas chocaban y como Camui le daba vuelta para penetrarle ferozmente.
Había cosas que nunca cambiaban. O al menos, no esa noche.
~Fin Final Alternativo nº1~
08 abril, 2011
Una Mamá Durmiente,a GACKT fanfiction Story
A partir de ahora las cosas comienzan a avanzar más rápidamente···No planeo tener más de 15 capítulos con este fanfiction. Los finales alternativos de Yes Sir serán subidos dentro de este fin de semana o en la semana que sigue.
Canción Recomendada: Versailles DESTINY ~The Lovers~
Capítulo III: Destiny
Cualquiera que fuese mi relación con un piloto, cuando le despedía antes de una competición le abrazaba y le besaba como si fuera la última vez. Sabía que marchaba a una carrera, pero nadie me aseguraba que iba a volver.
Enzo Ferrari
La vida había pasado lentamente para GACKT y su hija. Desde aquella vez que le llevó a conocer el último lugar donde el y su prometida-y la madre de su hija- habían pasado los momentos finales de su vida, Ambos habían desarrollado un afán excesivo por el trabajo. GACKT rompió varias veces con aquella mujer pero siempre volvían y You seguía saliendo con Chacha. Hana, en cambio, había volcado su vida al mundo artístico y ahora era una buena bailarina de ballet y de otro tipo de danzas. Siempre que GACKT le veía, recordaba a la mujer que alguna vez fue destinada para él. Aún hoy lamentaba no haber sido fuerte y haber respondido ante la familia de Annya y haber exigido algo pero···ya era tarde.
Habían pasado 4 años desde aquella vez y, esta vez, era el cumpleaños de You. Esta vez y, como siempre, lo celebraron los más allegados al guitarrista y algunos amigos en común como Hyde, Miyavi, y los hijos de GACKT y Hyde, Hana y Akira, que además, aún a escondidas de sus padres, se estaban ‘viendo’. Y era a escondidas por que según ambos padres, eran ‘muy jóvenes’. Sus hijos solo reían y sonreían confidentemente.
Un par de días después, fue San Valentín. GACKT, como siempre, la pasó solo y en la noche se fue a consolar a los brazos de la mujer que en ese entonces era su ‘pareja’. Hana veía desde lejos como su padre trataba de omitir el dolor de su corazón y deseó con todas sus fuerzas que alguna vez uno de sus deseos de infancia se cumpliera.
Ese año, GACKT había sido nominado a los premios MTV Asia por lo que esa vez, a petición de Hana, fue. Estaba entrando en la zona de Backstage para encontrarse con Miyavi y Hyde –Que había sido nominado con L’Arc~en~Ciel y VAMPS- cuando vio pasar una cabellera roja a su lado. Vio como Hana casi saltaba de la emoción y tiraba del brazo de su padre –aún a pesar de tener 14 años era una niña cuando quería algo- y le decía algo como ‘Es ella! Ella esta aquí!’. GACKT, sin embargo, estaba en un estado de ‘shock’ leve: Aún a pesar de llevar el cabello rojo, el reconocería ese porte y, por sobretodo, el collar que la mujer cargaba.
Horas después, la ceremonia estaba en pleno apogeo. GACKT ya había ganado 2 premios de los 5 a los que había sido nominado y Hyde dos también así que ambos estaban felices. Entonces, llegó la categoría baile. Artistas Koreanos, Taiwaneses y Chinos, además de Japoneses se estaban presentando y el público aplaudió con fuerza cuando se presentó el último grupo, DBSK –que habían vuelto a reunirse el año anterior a ese- además anunciando que entre sus bailarines se encontraba la bailarina más importante del momento. Hana casi saltó de su asiento pues sabia quien era ella. Y GACKT casi se cae de su asiento cuando vio al grupo pero sobretodo, la vio a ella. O el destino era cruel a veces···o jugaba con su subconsciente.
Cuando terminó la ceremonia, GACKT estaba decidido a verla. Y al parecer su hija también, pero por otros motivos.
-Buenas noches.- Dijo GACKT mientras su corazón se detenía cada vez más al ver como la mujer – que era exactamente igual a su ya fallecida amada- Se giraba para mirarlos frente a frente.- GACKT-desu- Dijo tendiéndole la mano que la mujer tomó y el beso caballerosamente.
-Buenas noches, GACKT-sama. Petrovich Nya-desu.- dijo la mujer y sonrió amablemente causando que GACKT tuviera que respirar fuertemente.
-Ella es mi hija···Hana.- Dijo mientras acercaba a la niña que miraba a la mujer con un brillo en los ojos.
-Hey! Yo a ti te he visto! Eres una de las chicas que será parte de la academia no?- Dijo la mujer y le tendió la mano a Hana también.
-Si! usted va a ser mi maestra cierto?- preguntó Hana con un brillo en los ojos.
-Me temo que no···Ya no voy a enseñar ahí···Iré a buscar trabajo como bailarina de algún artista.- respondió ella apesadumbrada- Si consigo un trabajo estable, estaré yendo hacia la academia igual···Puede que nos topemos-dijo ella tratando de no decepcionar a la niña.
GACKT iba a decir algo pero vio como alguien hablaba en un dialecto que hace mucho no escuchaba y vio como la mujer se daba vuelta.
-Oh, debo irme. Un gusto conocerle GACKT-sama y Hana-chan…¿Puedo llamarte así?- preguntó y vio como la niña asintió suavemente.- Debo irme. Mi manager me llama···Debo ir a ver los trabajos aunque estoy hasta de buscar donde no quiero···-dijo quejándose pero riendo. – Un placer.- dijo ella e hizo una pequeña reverencia antes de irse.
GACKT, sin embargo, estaba pendiente de la persona que había llamado a Nya. El la conocía···desde hace muchos años. Vio como Hyde se acercaba a ellos y le encargó a Hana mientras salía en busca de la mujer. La alcanzó unos metros más allá y algo le dijo al oído causando que ella riera y asintiera antes de irse. GACKT miro hacia el techo con una sonrisa de suficiencia mientras pensaba que, esta vez, el destino quería ser cruel···pero el le daría vuelta la mano.
Hyde le vio venir sonriente y sabía que, de parte de GACKT, esa sonrisa significaba muchas cosas.
-A mi nadie me engaña dos veces.- fue lo único que dijo antes de seguir caminando junto a Hana hacia la salida y subirse a la limusina que esperaba escondida lejos de los fans. Y es que GACKT no titubeaba···ni dudaba cuando tenía evidencias tan claras···Como el collar que él le regaló a su prometida cuando cumplieron un año juntos y que ese día Nya usaba. Un collar único, como el destino que los tenía unidos.
~Fin Capítulo III~
03 abril, 2011
Yes Sir, Final Episode
Pareja: Gackt y Hyde
rating: M (suave…) + Final Abierto –Muerte-
Titulo: Yes Sir, Tercera Temporada, Capitulo Final: Sueños Imposibles
Summary: A raiz de la foto esa que dije que haría un 3º yes sir... [http://i923.photobucket.com/albums/ad71/Nicolle_C/184810_184395728262833_100000772229012_373070_2284426_n.jpg]
Y notarán ciertas cosas…quise darle sustento histórico a todo. A fin de cuentas···Nunca se han preguntando por que están en Alemania? Esto es como una realidad alterna del Requien et Reminiscence. Para que les quede más claro···Esto esta ambientado entre 1914 y 1945. Al final supongo que escribiré una nota más aclaratoria.
Y lo otro. Esta es la tercera vez que escribo el Final.
“Hideto no aguantaba más. Por suerte, su Comandante era complaciente...al menos en cuanto experiencias sexuales diversas Hideto quería. Incluso si eso significaba abandonar sus trajes militares y usar disfraces. Lo que Hideto, sin embargo, siempre olvida, es que esta tratando con su Comandante. El respeto, nunca se debe perder.Y que por sobretodo,es un militar.”
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Era divertido. Le gustaba que lo sometieran. Y a Camui le encantaba tener el control. Terminó de ajustar los detalles del traje y salió del baño del Hotel.
El ambiente en Berlín había estado ‘tranquilo’ durante los últimos días así que habían cuadrado sus mini vacaciones de cuatro días para dar rienda suelta a sus más bajas pasiones. Habían preparado sus maletas y, en medio de la noche, se habían ido en el auto de Camui. Ambos parecían colegialas riendo y escuchando canciones completamente insinuantes que terminaron en que tuvieran sexo en el auto más de 6 veces en lo que duró el viaje hasta Köln (Colonia). Cuando llegaron, lo único que Hideto hizo fue tirarse en una cama y dormir por más de 12 horas. Fastidiado, Camui se arregló con el traje que utilizaría esa noche para cumplir la fantasía de su amante y que además era completamente elegante y salió a recorrer las calles de la ciudad, pasándose gran parte de las horas del día admirando la Catedral Gótica de Köln. Siempre había tenido interés en conocerla. Le fascinaron los objetos de corte gótico y clásico a la vez y el ambiente que se respiraba en su interior…A tal había llegado su fascinación que no vio como las horas pasaban mientras el se quedaba observando cada vitral, cada pieza de artillería...
Iba camino al hotel cuando se dio cuenta que estaba casi desmayándose del hambre. Pasó entonces por una tienda de comida y compró un par de cosas que le servirían además para cumplir la fantasía de su subordinado.
Entro en el cuarto y lo que vio le dejó sin habla. Hideto estaba tirado en la cama que compartían completamente amarrado ya con las cadenas que habían traído desde Berlín. Completamente cubierto de látex, Hideto se encontraba amarrado de manos y muñecas. Un misterio el como lo habría logrado solo pero eso no le preocupó. Sabía lo masoquista que era su amante y rió para si mismo.
-Vaya, vaya, vaya…Pero, ¿Qué tenemos aquí? parece que me han traído alguien en mi día libre para castigar···- Dijo Camui con voz profunda. Notó como Hideto se estremecía de pies a cabeza e intentaba hablar.- Cállate.- Ordenó fríamente.- Aquí mando yo. – Se acercó entonces a la cama y sentándose de lado, le observó fijamente. Su pecho bajaba y subía rápidamente, sus labios estaban resecos, y los pantalones de látex estaban completamente pegados a su cuerpo. La chaqueta que usaba no hacía más que cubrir los brazos y parte del pecho pues podía ver como los pezones de este estaban completamente duros. Hacía un par de años, Hideto había cambiado su color de cabello. No le importaba que la gente le mirara como si fuera un bicho raro, a él le gustaba. Ese día usaba además un gorro haciendo juego con todo el conjunto. Comenzó Camui entonces a levantarse de la cama y se puso encima de Hideto, sentándose bruscamente en sus caderas haciendo que sus miembros se friccionaran por encima de la ropa de ambos. Escuchó un gemido de parte de Hideto y, sorpresivamente para este, le propinó una cachetada que le dejó la mejilla roja.-No quiero escuchar ningún sonido de tu estúpida boca hasta que yo te lo pida, entendiste? Solo asiente, idiota…- Sonrió con suficiencia cuando este lo hizo.-Así me gustan…calladitos…Sabes quien soy?-Vio con sorna como este negaba con la cabeza haciéndose el ignorante.-Soy el Comandante, pequeño…Soy el que castiga…fuertemente. Dejo marcas…por todas partes…-Empezó a decir mientras con sus dedos recorría el pecho del otro. A sabiendas de que este querría gritar fuertemente, agarró un trozo de tela del mueble de al lado y le amarró la boca quitándole el gorro. – Ves, calladito te ves mas lindo.- Dijo guiñándole el ojo.
Sentado, metió su mano dentro del saco y sacó un cigarro y un encendedor. Lo puso entre sus labios sin moverse un centímetro encima del cuerpo del otro. Pegó una profunda calada al cigarro y dejó salir un gemido profundo que hizo estremecer al otro de pies a cabeza.
-Hace calor, no crees?- preguntó a Hideto y a sabiendas de que este no podía hablar, se sacó el saco lentamente junto con la otra parte del traje quedando solo en camisa y corbata.- Si…mucho calor. Aunque sabes…no me gusta hablar solo.-se quejó. Sin embargo, no hizo ningún intento en quitarle la mordaza al otro.
Ambos hombres estaban más que excitados. Pese a que esta fantasía había sido idea de Hideto, este le había dado ‘libre albedrio’ al otro para hacer con su cuerpo lo que quisiera sin chistar. Así, Camui se estiró por sobre el cuerpo del otro para agarrar unas tijeras y comenzar a cortar la ropa del otro. –Tsk…Una pena…te quedarás sin ropa.-Dijo Camui en tono malévolo.-Pero que tenemos aquí?-Preguntó, pues había sacado la parte de los brazos primero para luego notar ciertos tatuajes en forma de espinas cristianas.-Acaso …¿crees que eres el salvador? ¿A quien quieres salvar, pequeño? ¿A mi? o acaso te sacrificarás por el bien mayor?- Preguntó Camui mientras pasaba sus dedos por encima de su propio pantalón hasta llegar a su miembro. Escuchó, pese a la mordaza, un gemido provenir de la boca del otro. Riendo sádicamente, enterró sus uñas en el pecho del otro. Hizo un gesto de sorpresa aunque no lo era cuando vio dos pequeños aros en los pezones del otro. El mismo le había dicho que los hiciera··· El traje militar lo ocultaba además…así podía sodomizar al otro con mayor facilidad.
-Pero que es esto?!- dijo con repulsión. Tomó entonces con uno de sus dedos el aro izquierdo y tiró para arriba viendo como este abría los ojos completamente extasiado. –Que? Te gusta que haga esto?-Preguntó y tiró ahora de ambas argollas. Vio con diversión como este se arqueaba completamente y sus caderas comenzaban a rozarse lentamente con el pantalón del otro.
-No!- Dijo Camui bruscamente y se sacó la camisa a tirones.-¿crees que tu mandas aquí no? Lamento decirte que no. Te castigare profundamente…
Hideto, por otra parte, estaba que gritaba groserías. Se había enojado con Camui al ver que había salido sin dejarle una nota, pero cuando le vio entrar ya listo todo se calmo el su interior. Su mente estaba llena de imágenes mentales de el otro poseyéndolo brutalmente, entrando y saliendo de su cuerpo mientras el no podía hacer nada mas que gemir y gemir por más.
Pero no había sido así. El lado sádico de su amante por que si, el lo consideraba así, había salido a relucir y ahora estaba siendo sometido a la tortura.
La habitación estaba llena de gemidos. Pero solo uno de ellos los emitía. El Comandante, el dominador, había desatado una de las manos del otro y la había agarrado con la suya propia para que este le masturbara. En algún momento, se había quitado los pantalones y quedado en ropa interior la que desapareció más tarde entre las ropas que había regadas por el piso del cuarto del hotel.
La mano de Hideto se movía de arriba a abajo por el miembro del otro sintiendo como cada vez se tensaba más. Le encantaba ponerle así, por que eso significaba que tendría toda una noche de ‘castigo’. Comenzó a respirar cada vez más fuerte y a morder la tela de su boca mientras sus ojos vidriosos querían demostrarle lo que quería. Y Camui también quería ello.
Camui entonces le tiró de vuelta a la cama y soltó las amarras de la otra mano y la de las piernas y la de la boca.
-Ven aquí…Satisfáceme pero···no camines. Gatea.- Ordenó el otro mientras se levantaba de la cama y se bajaba la ropa interior. Vio con diversión y excitación como el otro se lamía los labios con placer y gateaba –oh, si, gateaba- hacia él y miraba hacía arriba antes de tomar el miembro del otro en sus manos y meterlo completamente en su boca. La lengua y dientes del otro trabajaban con maestría el miembro del de mayor Rango arrancándole gemidos que no hacían más que excitarle mas y mas, apretándole su propio miembro desnudo entre sus pantalones.
El otro trabajó con maestría sobre el miembro del otro por unos minutos antes de que este le empujara bruscamente a la cama.
-Quítatelos.- Dijo señalándole los pantalones. El otro, obviamente, lo hizo sin chistar, pues sabía que si no lo hacía pronto se iba a correr en ellos. – Pero que tenemos aquí…- dijo acercándose al miembro del otro que aun permanecía tirado en la cama. Sacó su lengua y la pasó por la punta arrancándole un gemido. –Que rico…un dulce.- Dijo Camui y se metió todo el miembro del otro en la boca.
Estuvieron así un rato, con el otro gimiendo y agarrándose de las sabanas mientras el otro estaba entre sus piernas lamiendo y succionando su miembro hasta que Hideto no aguató más y estiró una de sus manos a la cabeza del otro para forzarle a ir mas rápido. Craso error. Camui se separó del miembro del otro y le pegó una sonora palmada en su glúteo.
-Que mierda? Por que mierda paras! sigue! sigue!.- dijo Hideto. Estaba seguro de que ya no aguantaría mucho.
-Nunca aprendiste, verdad amor?.- Preguntó Camui con sorna. Entonces Hideto recordó aquel encuentro de hace ya 6 años. -“En mi presencia no dirás más palabrotas, entendiste Hideto?”
-Nunca. Me seguirás dando la lección para siempre?.-Respondió con sorna el otro.
-Si es lo que queda…-Dijo en un suspiro fingido mientras entraba bruscamente en el. Ambos hombres gimieron al sentirse uno solo. ¿Por que sus cuerpos debían permanecer separados? Aún sin preparación previa, ambos sabían que la mejor manera de quitarle el dolor por la brusca intrusión era, obviamente, salirse. ¿Pero quien querría hacerlo cuando era tanto el placer que sentían?
Camui comenzó a moverse entonces dentro y fuera del cuerpo del otro mientras este no podía hacer más que gemir y agarrarse a las sabanas de la cama del hotel. Esperaba que sus gemidos no molestaran mucho···Aunque el letrero de ‘Do not Disturb’ en la puerta debía ser una señal clara para eso, no molestar.
Hideto había perdido en cuenta la cantidad de veces que Camui había entrado en su interior, la de veces que lo había hecho correrse…la de veces que habían cambiado de posición. Ahora estaba en cuatro, con el otro afirmándose de sus caderas fuertemente, sintiendo como enterraba su miembro en su interior y como sus uñas se encargaban de marcarle la cadera. Ya no tenía voz. Había gritado, chillado, suplicado tanto por el placer que sentía que incluso tenía lágrimas en los ojos.
Luego de unos minutos más, sintió como este se venía por 4 vez en su interior y sus piernas no resistieron más, cayendo ambos en la cama. Aún en su interior, Camui acarició suavemente sus cabellos antes de salir y tirarse a su lado. Ambos se sonrieron y se besaron suavemente.
Era un secreto a voces entre ambos que esto ya no era solo sexo. Era algo más. Pero algo les impedía decláreseles. Hideto no quería enamorarse. Pero sabía que irremediablemente lo estaba. Camui sabía que si lo hacía se volvería débil. Pero el amor también da fortaleza.
Nunca se susurraron palabras amorosas esa noche. Ambos dieron rienda suelta a su pasión haciéndolo en todo el cuarto del hotel. Sonrisas cómplices era todo lo que podían ver del otro.
La mañana los descubrió desnudos haciéndolo, ya no era solo sexo, pero tampoco era amor, pues hasta que no lo admitieran, solo era un sentimiento escondido.
Cerca del mediodía estaban listos para partir. Pasaron por los controles militares que al ver al Comandante (de incognito) hicieron los arreglos posibles para que los ataques perpetrados a esa hora cerca de la ciudad por los aliados no atacaran ese auto. Cuando pudo evadir todo el control militar Alemán de Köln, Camui miró hacia el asiento de su acompañante. Sonrió suavemente y soltó una lágrima.
Horas después, Camui estaba retomando sus labores en Berlín mientras preparaba los últimos planes antes de marchar el también a luchar. Hacia unas horas habían tenido una ceremonia funeraria. Estoico como siempre, la gente alababa la entereza del famoso Comandante de las fuerzas militares de Berlín. El cabecilla, uno de los principales hombres a cargo de la fuerza militar alemana de la zona, era codiciado por los altos mandos del bando de los Aliados. No lo querían muerto. Lo querían de su lado.
Lo que no sabían, era que Camui no iba a cambiar de bando. Por que él iba a morir defendiendo el país que su amado había querido defender también.
Ya nunca podría castigarle. Enseñarle cuantas ganas tenía de hacerle suyo. De escaparse. Ahora su mente se enfocaba en Vivir con Honor y Morir con Gloria. Sonrió levemente mientras miraba su reflejo en el espejo. Aún cargaba las marcas de aquel último encuentro. Y las cargaría como espinas en su corazón.
Por que si bien le amaba,había entendido la decisión del otro.
Y ante todo, era un militar.
Y para el militar, La vida se da por el deber.
FIN
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PS: A que no se lo esperaban eh? XD Si, maté a Hyde O.O *se esconde* Como verán, este no fue HOT como los dos anteriores sino más romántica y llena de sentimentalismos y contexto histórico. Ahora si, finalmente se terminó.
Explicación del contexto histórico y del fanfiction en general: La situación completa, desde el primer Yes Sir, parte en 1939. El segundo parte con 1944-45 también y termina en 1945 con la muerte de Hyde y GACKT queriendo dar su vida por el deber, sin haber finalmente dicho ‘TE AMO’. De hecho, ninguno lo dijo! [tontos!]
Supongo que dirán…¿Por que diablos mataste a Hyde!? Sencillo. Necesitaba ubicar bien el fic en un periodo de tiempo…y creí que matándole podría adaptarlo. Además de que no puedo matar a GACKT :3 pero si a Hyde···Raro····
Ah si *facepalm* contexto Histórico. Sigamos con eso. La muerte de Hyde se ubica durante el bombardeo a Colonia de los Aliados en Marzo de 1945, en la llamada ‘Operación Lumberjack’.
Además, lo de los vitrales y las armas en la Catedral Gótica de Colonia es cierto. Juro solemnemente que odio todo lo relacionado con la Iglesia Católica (además de mi fobia por las iglesias con tumbas en su interior lalala) pero si alguien algún día me regala un pasaje a Colonia llorare de felicidad…y claro, si algún día me dan acceso al Archivo Vaticano también…
Gracias por leerme, nos vemos pronto en el próximo capítulo de ‘Una Mamá durmiente’.
xoxo ;)
Nicolle


