18 enero, 2011

Aroma a Manzana: Muerte

Decidí que en este capítulo no hubiesen fotos, por razones de que no me siento bien para buscarlas, ni tengo paciencias para editarlas e insertarlas en la entrada del blog. Espero les guste y lamento el retraso. ¡Enjoy! Que me costó escribirlo.

Aroma a Manzana: Muerte

Gackt observaba su reloj constantemente, tomando nota mental de cuántos días habían pasado desde que Hyde se enfermó y si sus notas mentales eran correctas, había pasado una semana. No estaba seguro, pero al parecer Hyde se había enfermado de gripe, una horrible gripe que si no era tratada pronto, no sabía cómo acabaría aquello. O quizás sí sabía pero no quería aceptar aquella realidad. Aquella realidad en la que el pequeño podía llegar a morir si no daba con un médico a la brevedad. Tenía fiebre, no sabía exactamente cuántos grados, pero estaba seguro que rondaba entre los cuarenta y tantos. A veces lograba bajarle la temperatura con paños mojados, pero siempre volvía a la misma temperatura alta. Además, tenía una tos de perro, de esas que te haces mierda los pulmones y la garganta al toser. También estaba completamente congestionado, estornudaba constantemente, estaba mareado la mayor parte del tiempo y para peor, vomitaba jugos gástricos. Los pocos que tenía. Se veía bastante débil y se preguntaba qué era lo que habían hecho para merecer aquello. Aunque Hyde ya se había hecho esa misma pregunta más de mil veces.

Para pasar el mal rato, Gackt mantenía a Hyde en sus brazos el día entero, lo cuidaba constantemente mientras le veía empeorar cada vez más, lo abrazaba y daba mimos buscando alguna forma de hacerle sentir mejor, pero eso no hacía mejorar a Hyde, lo único que ayudaba era a hacer que Hyde pensara que al menos alcanzó a ser feliz antes de morir y eso era lo que Gackt no aceptaba. Hyde no podía morir en ese lugar, no podía. Había jurado que lo liberaría de ese constante dolor, pero Hyde ya estaba aceptando su muerte, ya se estaba dando por vencido, los años de encierro y el hambre le estaban pesando cada vez más y Gackt se lamentaba a si mismo por no poder liberarlo. Por no poder hacerlo feliz, por no poder salvarlo. Y es que Hyde merecía algo mejor, algo mucho mejor.

Momentos como ese le hacían pensar en el típico ‘¿Qué hubiera pasado si…?’, pero eso no servía de nada, tan solo le hacía soñar, soñar con que pudieron tener un mejor final, una mejor vida. ¿Qué hubiera pasado si no se hubiese ido del vecindario? Hubiese visto crecer a Hyde, le hubiese visto decaer cuando su madre murió, le hubiese visto desaparecer sin pensar nunca más en él. Eso hubiera pasado sin duda. Hubiera sido igual de despreocupado y cínico que el resto en el barrio, como Miyavi y Tetsuya, que vivían a una o dos casas de ahí y ni caían en la cuenta de que un miserable Hyde seguía siendo su vecino. Entonces comprendió que haber vuelto fue la mejor decisión que hubiera tomado, sin importar que gracias a eso él quizás también moriría allí dentro, pero gracias a esa decisión, había encontrado a Hyde, le había hecho sonreír dentro de aquel profundo pozo lleno de tristeza. ¿Qué hubiera pasado si no hubiese sido curioso y no hubiese investigado aquella casa? Hyde seguiría estando solo, infeliz y muerto. Por que cuando lo encontró parecía estar muerto, tenía una expresión de zombi en su cara, como su estuviera muerto en vida. Y no era para menos. Entonces se agradecía a sí mismo por haber llegado a ese lugar, por que de no ser así, hubiese seguido viviendo como el típico individuo que piensa en dinero y lujo. Pero ya no, las cosas ya no serían así jamás. Había aprendido a apreciar la vida estando allí dentro, sobretodo había aprendido a apreciar la vida de Hyde, después de haberle atormentado la infancia.

- Gackt, siento que estoy muriendo…
- No Hyde, no digas eso. Es solo una gripe, ya vas a mejorar.
- No Gackt, de verdad siento que moriré pronto –Hyde apenas podía pronunciar lo que intentaba decir.
- No es cierto, vas a mejorar. Ya verás.
- Gracias por lo que has hecho por mi.
- Deja de lamentarte Hyde, estás delirando por la fiebre, pronto estarás bien.
- Me has hecho muy feliz desde que llegaste. –Una lágrima cayó lentamente por su mejilla.
- Hyde, no sigas, te hace mal pensar así. Créeme, te vas a mejorar. –Gackt comenzaba a desesperarse, no soportaba la idea de que Hyde moriría.
- Gackt, sin ti hubiera muerto sin sentido. Ahora siento que moriré con una razón.
- No Hyde, no. –Gackt abrazó a Hyde fuertemente, temiendo lo que estaba por pasar y, ante tanta cercanía, notó cómo la respiración de Hyde fue disminuyendo con lentitud.

El miedo recorrió sus venas, Hyde no podía morir así, tan miserable, no podía, ¡No podía! Simplemente no podía. Pero así eran las cosas, y no las aceptaba, por que dolía. Dolía ver a una criatura tan pura morir de forma tan indigna. En ese momento se dio cuenta de que estaba actuando con cobardía y que realmente la muerte era lo que Hyde quería, por que era la única manera de detener su silencioso sufrimiento. Pero él no quería eso para Hyde, quería liberarlo, sacarlo de ese lúgubre lugar. Quitarle el dolor y darle todo lo que fuera necesario darle. Quería cuidarlo, hacerlo sentir que sí valía la pena seguir viviendo. Pero no podía, lo único que podía hacer en un momento como ese era llorar.

- No llores Gackt, me apenas.
- Lo siento… -Hizo el intento de parar su llanto, pero no pudo.
- No debes llorar amor, deberías estar feliz. –Susurró con ternura.
- ¿Cómo puedes pedirme eso? Te estás muriendo. –Hyde llevó una de sus manos a acariciar suavemente la mejilla del mayor.
- Por que cuando me muera, no sufriré más, nunca más. Seré feliz, en algún otro lugar.
- ¿Cómo estás tan seguro de eso?
- Por que cuando eso pase, seré un ángel y cuidaré de ti todos los días, como tú has cuidado de mí.

Aquello hizo que Gackt cayera nuevamente en un doloroso llanto. ¿Cómo podía Hyde ser tan puro? ¿Tan angelical? ¿Tan adorable y tierno? Pero finalmente aceptó la realidad en la que se encontraban. Y entonces pensó que si Hyde moría en aquella situación, él no se dejaría caer hasta que lograra salvarse, salir de ese lugar y darle a Hyde un funeral. Era lo menos que podía hacer si se moría.

Sin dar tiempo a ninguno de los dos para decir algo, la ampolleta de luz que estaba mal puesta sobre la puerta, repentinamente se prendió de forma intermitente, para luego mantenerse prendida, iluminando el cuarto por completo. Ante aquello, ambos escondieron el rostro de la luz pues estaban cegados con el repentino resplandor, además de que sus pupilas estaban acostumbradas a la oscuridad, por lo que aquello fue bastante doloroso para ambos. En eso, Gackt pudo notar que el cuerpo de Hyde temblaba, y no era cualquier manera de temblar. Tenía miedo.

- ¿Qué sucede Hyde?
- E-Está aquí, h-ha venido por nosotros. –Si antes le costaba hablar, ahora era peor.
- ¿A qué te refieres?
- L-La luz s-siempre se en-enciende y-y luego él a-aparece aquí. –Tartamudeaba de miedo.
- Tranquilízate Hyde. -Gackt dejó a Hyde suavemente sobre la cama, lo arropó y se puso de pie.
- ¿Q-Qué vas a hacer?
- Sacarnos de aquí.

Y ante aquella cortante contestación, Gackt, con toda la determinación del mundo, caminó como pudo, medio cegado y todo, hasta aquel mueble donde había revisado cajones y, del interior de uno de ellos sacó algo que había encontrado hace mucho tiempo y que mantenía guardado para cuando lo necesitara: Un bate.

- ¿Qué es eso?
- Un bate.
- ¿Por qué no lo usaste antes para liberarnos?
- ¿Liberarnos cómo? Esa puerta tiene más seguridad que un banco, se hubiese roto el bate en vez de la puerta. –La contestación de Gackt fue cortante, como la vez anterior.
- Ten cuidado, recuerda que tiene pistola.

Entonces Gackt, con bate en mano, se quedó de pie junto a la puerta a la espera de que fuera abierta, aún con la vista un poco borrosa por la luz, pero acostumbrándose con rapidez. No podía darse el lujo de perder aquella oportunidad de escapar, ese sería el día en que salvaría a Hyde, fuera como fuera, no importaba lo que costara. Su meta era sacar a Hyde vivo de aquel lugar, y debía ser rápido, pues se le veía cada vez más débil a cada minuto. Sintió pasos que se acercaban. Hyde se asustó aún más. Se preparó para atacar, como si estuviese a punto de golpear la pelota que le haría ganar el partido de béisbol del año. Escuchó la cerradura de la puerta, frunció el entrecejo y vio la manilla moverse. En ese momento, la adrenalina corrió por sus venas, mezclado con toda la rabia que venía guardando en contra de ese tipo. Hyde, que desde la cama hacía el intento de observar todo, sintió cómo se le daba vuelta el estómago del miedo y la impresión. Fue cosa de milisegundos en los que ocurrió todo. Apenas la puerta se abrió, vio cómo una pistola se levantaba. No aguantó y cerró sus ojos con fuerza, temblando por completo. Dio un salto de susto al escuchar un disparo e inmediatamente comenzó a llorar, sin querer abrir los ojos, temiendo que al abrirlos viera la sangre de Gackt en el piso y entonces solo tuviera que esperar el final. Su final. Ahora podía escuchar un jadeo.

- Hyde, abre los ojos. –La dura voz de Gackt rompió el silencio, haciendo que abriera sus ojos de inmediato.

Entonces lo vio. Vio a su victimario, el que le había torturado por años, tirado en el piso, con una pistola en la mano e inconsciente, siendo rodeado por una mancha de sangre que provenía de su cabeza. Sus ojos se abrieron de impresión ante aquello, no podía creerlo, estaba paralizado ante lo que veía, lo cual no ayudaba en nada a su salud.

- ¿Lo... Lo mataste?
- No, aún no. Está vivo, pero inconsciente.
- ¡¿Aún?! ¿Piensas matarlo?
- ¿Por qué no?
- Gackt, eso es inhumano
- ¡Él es inhumano! ¡Mira como te ha tenido por siete años! –Abrió sus brazos a modo de mostrarle lo que tenía a su alrededor.

Pero ante le silencio de Hyde y su mirada quebradiza, comprendió lo que Hyde intentaba decirle, estaba mal matarlo, eso sería venganza y no defensa, lo cual podría costarle bastante caro luego y así no podría cuidarlo. Bajó la vista hacia el tipo, estaba quieto y apenas respiraba, la sangre del golpe estaba por el suelo, la pared y en el bate. Luego volvió la vista al impacto de la bala en la pared. Entonces suspiró, cerró sus ojos e intentó calmarse. Ya había noqueado al victimario y ahora debían salir. Pero, ¿Cómo sacar a Hyde por la escalera? Él solo no podría en las condiciones que estaba. Estaba metido en sus pensamientos cuando Hyde nuevamente dio un salto de susto sobre la cama.

- ¿Qué ocurre?
- Hay mas personas arriba, puedo escuchar sus pasos.
- ¿Sus pasos?

Gackt hizo el intento de escuchar aquellos pasos, pero no escuchó nada, absolutamente nada. Entonces vio a Hyde y enarcó una ceja, haciendo un gesto al cual Hyde respondió frunciendo el ceño. En aquel silencio Gackt comprendió que debía confiar en él. De todas formas, de seguro Hyde estaba tan acostumbrado al silencio que cualquier ruido le alteraba. Como esos pasos que no sentía pero él si. Se agachó a tomar la pistola que aún sostenía Hiroshi en el suelo, momento en el que descubrió que había otra más dentro de su chaqueta, la cual tomó sin dudarlo. Se puso de pie, recargó una de las armas y se acercó a Hyde.

- Hyde, escúchame bien. Iré allá arriba, enfrentaré a quienes tenga que enfrentar y volveré por ti. –Hyde asintió levemente, confiando plenamente en Gackt.- No sé cuánto me voy a demorar, pero este tipo va a despertar en cualquier momento. –Gackt tomó asiento junto a Hyde y le entregó la pistola cargada.
- ¿Q-Qué estás haciendo Gackt? –Hyde la recibió completamente anonadado.
- Si este tipo despierta, de seguro estará furioso e intentará hacerte daño. No se lo permitas.
- ¿Cómo quieres que…? –Fue interrumpido de inmediato.
- Quiero que dispares si él se te acerca Hyde, no dejes que te viole. No de nuevo.

Y ante tales palabras Gackt se acercó a besar la frente del pequeño y se puso de pie dándole la espalda para salir, dejando un atónito Hyde recostado en la cama y con un arma en sus manos, sin saber qué hacer con ella. Hyde la observó unos segundos, negando con la cabeza, sin ser capaz de usarla incluso en contra de ese hombre. Lo observó luego a él, estaba inmóvil, tal cual Gackt lo dejó allí en el piso, a un lado del bate con el cual le golpearon.

Gackt mientras tanto subía sigilosamente las escaleras que daban al cuarto de lavandería, se asomó al pasillo e inmediatamente se escondió en el cuarto. Alcanzó a divisar a dos personas en la sala, una de ellas paseándose de un lado a otro mientras que la otra estaba junto a la ventana del vidrio roto, observando hacia afuera. Podía escucharlos hablar a pesar de la distancia.

- ¿Cuánto más debemos esperar?
- Cuanto a él le de la gana cogerse a ese niño.
- ¿Y si le pasó algo? Recuerda que nos dijo que había un grandulón con el pendejo la última vez que vino.
- Está bien, de no ser así habría pedido ayuda.
- ¡¿Pero no escuchaste ese disparo?!
- No habían armas dentro del cuarto, de seguro mató al grandulón ese y ahora se la está metiendo al enano.

Continuaron una conversación similar mientras que Gackt asimilaba lo que escuchaba. En eso, creyó haber reconocido al tipo en la ventana, por lo que volvió a asomarse y tal como pensó, aquel tipo era el padre de Hyde. ¿Cómo podía ser tan inhumano en contra de su propio hijo? Nuevamente la rabia y la adrenalina recorrieron sus venas y sin pensarlo recargó la pistola con intenciones de salir de aquel cuarto. Y así hizo.

Apenas salió del cuarto el tipo que caminaba de un lado a otro lo vio e intentó sacar su arma, pero antes de poder hacerlo Gackt le disparó y le hizo caer al piso. En eso, el padre de Hyde ya había sacado su pistola y le apuntaba. Ambos se apuntaban el uno al otro, pero ninguno disparaba. En esos pocos segundos de silencio, la mente de Gackt comenzó a trabajar. Si este tipo lo mataba, Hyde quedaría encerrado hasta el día de su muerte, que estaba bastante cerca, y lo que estaba intentando en ese mismo momento habrá sido en vano, su muerte habría sido en vano. En cambio si disparaba a quien le apuntaba, él también lo haría, pero al menos de esa manera ambos morirían y Hyde se salvaría, por que él tiene un arma como para defenderse de Hiroshi, que sería el último vivo restante, por que sin darse cuenta le había disparado en la cabeza al joven que yacía junto a sus pies.

- Vaya, vaya, vaya, ¿Gackuto Camui? –Comenzó el mayor, rompiendo el silencio y sacando a Gackt de sus pensamientos.
- En persona. –Contestó Gackt con furia.
- Así que tú eres el caballero que vino al rescate de la ‘princesita’

Se estaba burlando de su propio hijo, ¿Cómo podía? Gackt sintió que la furia que tenía se duplicaba, sintió deseos de dispararle en la cara y matarlo. ¡Ese tipo era un monstruo! Iba a dispararle cuando…

- ¡Policía! ¡Bajen sus armas!

Aquel grito proveniente del jardín los sacó a ambos de sus cabales, pero Gackt hizo el esfuerzo de no voltear la vista, no dejó de observar al ‘Papito del año’. Pero él cometió el error de sí hacerlo, entonces Gackt jaló del gatillo y disparó. Aquel estruendo fue acompañado por el de una patada a la puerta y ahí estaba Tetsuya apuntándole con una pistola. Aquello le impresionó de sobremanera, no se lo esperaba.

- ¡¿Gackuto?! ¡Baja el arma! –Pudo notar la impresión de Tetsuya al verlo, pero eso no le hizo bajar la guardia.

Inmediatamente dejó el arma en el suelo y Tetsuya se acercó sacando unas esposas, mientras dos hombres más entraban y asistían a los hombres tirados en el piso. Rápidamente se dieron cuenta de que uno de ellos estaba muerto. Gackt observaba la escena sin poder creerla, estaba atónito, completamente anonadado. No salió de aquel shock hasta que Tetsuya le tomó de un brazo y lo hizo caer fuertemente al piso. El golpe le dolió.

- ¡Tetsuya! ¿Qué carajos haces?
- Está arrestado por intento de homicidio, tiene derecho a guardar silencio y cualquier cosa que diga podrá ser usado en su contra. Tiene derecho a un abogado, si no tiene el dinero para… -Fue interrumpido.
- ¡Cállate! ¡No entiendes ni un carajo de lo que sucede aquí! –Se zafó del agarre en el que el otro le mantenía y se puso de pie, haciendo que los oficiales que los acompañaban se alteraran. Pero Tetsuya guardó silencio, conocía muy bien a Gackt, y si algo era cierto, es que sabía que Gackt no se alteraba de esa manera a menos que valiera la pena.
- ¡Entonces dime qué carajos ocurre! –Contestó sobresaliente.
- … -Gackt iba a hablar, cuando un estruendo más los distrajo junto con un grito desgarrador, ambos, provenientes del sótano.- ¡Hyde!

Corrió de inmediato con gran rapidez en dirección al sótano, siendo seguido por Tetsuya y otros oficiales. En pocos segundos habían llegado al cuarto. Todos se paralizaron ante lo que vieron, excepto Gackt, quien había ido a socorrer a Hyde de inmediato. Mientras, los demás observaban. Observaban un Hyde cubierto de sangre, paralizado por completo mientras sostenía en sus manos un arma y, como si fuera poco, con severos problemas para respirar. Y a pocos centímetros de él estaba aquel hombre que Gackt había golpeado con un bate, con ese mismo bate entre sus manos, tendido en la cama y… Muerto. Gackt con tan solo ver la escena supo de inmediato lo que ocurrió. El tipo se acercó con el bate en manos y Hyde le disparó, temiendo de él. Y hora Hyde estaba en shock. Se acercó a él, quitó suavemente la pistola de sus manos y le abrazó con fuerzas para luego tomarlo entre sus brazos y observar a Tetsuya, quien sin intercambio de palabras comprendió qué era lo que Gackt pedía.

Corrieron ambos hacia la salida, dejando al resto de los oficiales atrás. Tetsuya ayudó a Gackt a subir a Hyde por las escaleras y en menos de dos segundos Tetsuya se encontraba encendiendo el motor de su auto, mientras que Gackt acomodaba a Hyde en el asiento trasero y se sentaba junto a él, y casi de inmediato el auto se puso en marcha, en dirección al hospital más cercano. Lamentable era el hecho de que el más cercano estaba al menos a quince minutos de donde estaban. Todos iban en silencio, temiendo lo peor pro que Hyde no respiraba bien, cada segundo que pasaba era peor y comenzaba a ponerse pálido, mas de lo que estaba. Gackt se desesperaba ante aquello, no sabía qué hacer, temía por la vida del pequeño Hyde, de su pequeño Hyde, y cada vez que observaba a Tetsuya expresando en el rostro su preocupación, Tetsuya presionaba cada vez más el acelerador. Ya casi estaban por llegar, estaban tan solo a unas cuantas calles, cuando repentinamente, Hyde dejó de respirar.

PD.- Dedicado a la Nico-chan <3
PD2.- Les adelanto que el prox. Cap tendrá 15 párrafos <3 Y llevo tres <3

PD3.- Comenten y díganme sus opiniones C: 

4 comentarios:

ニコールさん dijo...

wna~~
asadfd! Pobre Hai-chan ToT
y de Gac-chan too! <3

Quiero sencillamente matar a Tetsu ahora aahhaha
y abrazar a Gac-chan y decirle que todo estara bien ToT

Love ya~~~

Nico-chan

PS: si, me zampe la wa! xd

Katrina de Valois dijo...

fuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuck!!! Nakumi *^*!! Hyde noooo, no puede morir!! T^T!!! y lo dejas asi!! noooooo >.<!! mala!!! ¬¬
te perdono xq te extrañe nu mas, y escribes muy bn!! staba pegada a la pantalla!!! *^*!! aww, monga, sigue escribiendo, TKM ^^!!

Anónimo dijo...

nakumiiiii!!!! el enanoo no se puede morir!!! T^T no ahora k salio del cuartusho ese ;O;
wuaauuu exaba de menos el fic XDDDD
tk pastelaaa!!!1 ojala nos veamos luegoo ;o;
cuidate!! >o<

Qamui

Lawliet Hiwatari Takarai dijo...

Lo único que te pido es que Hyde no muera. Por favor.