Al principio, el pequeño sintió un completo rechazo por la casa en la que vivía Gackt, por el simple hecho de que era estructuralmente igual a la propia y aquello le hacía recordar cosas que quería olvidar, por que en esos recuerdos había mucho dolor, tanto suyo como el de su madre, y algo que jamás pudo soportar, fue ver cómo su madre sufría y acababa en la muerte. El dolor seguía constante, seguía escondido en su pecho, y ni Gackt ni nadie le haría olvidarlo, por que su madre fue lo único que al final siempre estuvo de su lado, cuidándolo hasta el último minuto. Y ahora se preguntaba tantas cosas sobre ella…
¿De verdad pudo encontrarse con ella? ¿O fue solo un sueño? ¿Estaba alucinándola cuando la veía caminar por el hospital? Tenía tantas preguntas… Y ninguna respuesta concreta. Solo estaba la palabra de Gackt, quien decía también poder verla, pero Hyde solo sospechaba que lo decía para calmar sus inquietudes, para no decirle que realmente estaba loco y que necesitaba un psiquiatra. Aunque, ya estaba visitando uno de esos, pero no le hablaba de su madre, el solo hacía preguntas de su ‘cautiverio’ y tan solo contestaba con estrictos límites de respuesta: Si, No, No se. Nadie mas que Gackt tenía el derecho de saber esas cosas, por que solo confiaba en el, en nadie mas. Nadie merecía su confianza, ¡Nadie! Pero aún así lograban sacarle bastante información sin que el mismo se diera cuenta, hasta que dieron en un punto en el que no pudo callar, por que la curiosidad y preocupación que sintió en ese momento hizo que su mentalidad cambiara y le hiciera cooperar. Y todo a raíz de una pregunta: ¿Qué pasó con Midori? Su corazón se removió, ¿Qué habrá pasado con ella? ¿Con su bebe? Ese niño fue el motivo de tres meses de compañía, comida y felicidad, dentro de lo que se podía llamar felicidad. Fueron tantas las cosas que tuvo que recordar a partir de ese momento, y tanto le costó hablar todo aquello…
Pero sus acciones dieron frutos. En menos de tres meses, Tetsuya estaba liderando una operación de rescate, que gracias a las confesiones de Hyde y una ardua investigación habían logrado dar con un supuesto paradero de otros abusadores sexuales pertenecientes al mismo grupo que el victimario de Hyde. El mismo Hyde había pedido estar presente para aquella operación, con la escusa de que el era el pilar fundamental de aquel acto, y que sin el no se lograría nada. Tetsuya accedió ante su petición, con la condición de que se comportaría, acataría órdenes y se mantendría callado, y Hyde se comprometió en cumplirlas, tanto, que cuando Tetsuya le dijo “Esperanos en el auto” no tuvo nada que decir ni nada que hacer. Pero, la curiosidad le ganó cuando de la nada los paramédicos recibieron el llamado de entrar al lugar. Era una casa bien antigua, en la mitad de la nada, con mucho campo alrededor, muy apartada… Perfecta para las costumbres que tenían con el. Siguió de cerca a los paramédicos y, tal como pensó, llegaron a un sótano.
Ahí estaba la pequeña Midori, recostada en el suelo helado, sucia como nunca y con su bebe entre sus brazos. Pero lamentablemente, estaba muerta. Midori llevaba solo unas pocas horas muerta, pero el bebe había logrado sobrevivir, y lentamente respiraba sobre el cuello helado de su madre. Si hubieran llegado un poco antes, solo un poco, Midori se hubiese salvado. Se acercó a ella y tocó sus mejillas, aún estaban algo tibias, pero el color de su piel ya había cambiado, tenía una palidez característica de la muerte. Lo sabía por que lo había visto antes, y era tan doloroso verlo. Detestaba a la muerte con cada una de sus fibras, por que llegaba y tomaba a la gente que menos lo merecía. Midori pudo haber conocido lo que realmente era la vida, pero el destino no quiso que las cosas fueran así, y se lo negó caprichosamente. Dolía tanto, tanto…
No podía aguantarlo, era mucho dolor, y es que no comprendía por qué la vida tenía que ser así, por qué tenía que ser tan difícil para algunos y tan fácil para otros. Había gente que crecía y vivía en la felicidad y la abundancia todas sus vidas, y había gente, como el, que debía vivir ese tipo de cosas, vivía constantemente en contacto con la carroña de la sociedad. Estaba tan mal… Tan mal, y no había nada que pudiera hacer al respecto… O al menos eso creía, por que sí podía hacer muchas cosas, y sin darse cuenta, hizo el bien mas grande que pudo haber hecho. No le costó mucho convencer a Gackt de adoptar al bebe de Midori, y entre ambos, le nombraron Yuki. Entonces, con el tiempo, se fueron dando cuenta de que formaban una linda familia, pero Hyde no estaba contento con solo eso, y se pasaba tardes enteras sentado en el sofá y con la guitarra en sus piernas pensando en el significado de la vida, por qué seguir viviendo en un lugar tan oscuro y bizarro como ese planeta… Si pudiera cambiar el mundo, lo haría sin pensarlo. De una u otra forma haría ver a los hombres y mujeres o equivocados que están al ser como son… Y entonces una idea llegó a su mente, como si fuera un pensamiento que se le escapó a algún ángel y cayó accidentalmente en su cabecita. Aunque, él no sabía que él mismo era un ángel.
Y sentado en un peldaño de la entrada principal del hospital, antes de entrar para recibir su tratamiento, simplemente comenzó a tocar su guitarra y cantar…
Come and dance with me
All we really need is euphoria
Yeah, move your body to the beat
Kara wo nuide shizentai ni naru
So shake these worries from your head
Kankei nado nai kimi no iro
Shinkou datte suki de ii
Tadoreba sou, onaji idenshi
Yuketsu datte kanou sa
See the bigger picture
It’s not so hard,
there has to be a better way?
No walls - embrace a world as one
Where music will guide us,
guitars instead of guns
We’ll play in harmony,
it should be so easy
Come and dance with me
Music’s breaking down all the barriers
We don’t have to feel earthbound
Kankaku wo sou, togi sumashite
As we surf the waves of sound
We can come together
It’s not so hard to
open up our hearts to love
I woke up one morning,
I’d had a dream so real
We noticed our part in the shame of history
Now we’re walking,
we’re running, our mission is the same
We’reach our destination and realize the dream!
No walls - embrace a world as one
No walls - embrace a world as one
Where music will guide us,
guitars instead of guns
We’ll play in harmony,
it should be so easy
Come and dance with me
Come and dance with me
Quizás lo que hacía era poco, pero para él era mucho. Poder expresar lo que sentía y hacer el intento de ver a la gente el error que cometían diariamente era una gran hazaña para el, como cuando un niño logra comprar un dulce por primera vez, y se sentía bien, se sentía bien ver cómo la gente se detenía en la calle y le escuchaba, observando con un semblante serio y ablandado. Algunos recibieron el mensaje, otros no, pero al menos, había hecho algo bueno por aquel mundo antes de morir. Y lo que le hizo sentir aún mejor, fue que entre la gente, pudo ver una figura femenina en especial, renovada, como si hubiera vuelto a la vida. Una pequeña lágrima de felicidad recorrió su mejilla al verla sonreír, sin duda era ella, que había venido en alma solo para verlo, y supo también que ya no sufriría mas, que sería feliz, por que ella, él y Gackt así lo quisieron.
Esa noche se sentía más que bien, era como haber renacido, y mientras volvía a casa con Gackt, pudo ver a su madre esperarle en la puerta de la casa que alguna vez fue su hogar. Pero ya no sonreía, tenía una expresión triste en el rostro. Al bajar del auto, no puedo evitar sentir angustia por ella… Quería que ella descansara en paz. Sin pensarlo dos veces se encaminó hacia su antiguo hogar y cueva, cruzó la reja que daba a la calle y observó el enorme manzano en su patio delantero. Estaba viejo, sin vida y su olor ya no era al de antes… El árbol había sufrido mucho también. Observó entonces la casa y se dio cuenta de que ese lugar no debía seguir allí, no podía seguir existiendo, por que era la fuente de la tristeza de muchos seres, tanto vivos o muertos. Entró al lugar hasta llegar a su cocina y tomó un paquete de fósforos. La acción que le siguió no fue un acto de locura, fue un bien común… La casa se quemaba con rapidez y con ella morían años de sufrimiento, los dejaba atrás, por fin…
- Hyde, lo que has hecho no estuvo bien…
- Lo sé, lo siento. –Se disculpó, sin arrepentirse en lo absoluto.
- No vuelvas a hacer algo como eso.
- No, no lo haré, lo prometo. –Contestó con dulzura, tanta, que Gackt lo observó unos segundos con una sonrisa.
- ¿Te has sentido bien estos días, Hyde?
- Hoy me siento mejor que nunca, Ga-chan.
Gackt volteó en la cama para besar a frente de Hyde, quien estaba acurrucado a su lado, preparándose para su sueño. El más alto se puso de pie y se encaminó al baño con la intención de lavarse los dientes. Sólo demoró unos cuantos minutos, y cuando salió, Hyde seguía acurrucado, pero ya estaba dormido… Demasiado dormido. Se acercó con algo de inseguridad y pudo notar un pequeño detalle… La cabeza de Hyde estaba más hundida que lo normal en la almohada. Tocó su cuello, y ya no tenía pulso. La impresión lo hizo caer sentado en el suelo, no podía asimilar que su pequeño ángel se había ido y dormía en paz frente a sus ojos, con una sonrisa aun en su rostro. Una presencia más en la habitación le hizo soltar finalmente sus lágrimas. Ahí estaba el alma de su madre, quien venía a buscar el alma de su hijo para cuidarlo por el resto de la eternidad, como debería ser. La mujer le dedicó una sonrisa a Gackt, y con un gesto para guardar silencio, llevó sus brazos hacia Hyde y lo tomó en brazos, separando su alma de su cuerpo. Gackt pudo ver todo aquello, vio como Hyde era cargado por su madre y se acurrucaba en sus brazos, durmiendo como un niño. Una sonrisa mas y ambos se marcharon. Ahora a Gackt solo le quedaba llamar una ambulancia, la cual se encargaría de sacar el cuerpo del ángel que acababa de volver al cielo de donde se había caído, y para terminar lo que Hyde había comenzado, debía seguir adelante y cuidar de ese niño que le necesitaba y que dormía en el cuarto de junto.













