14 marzo, 2011

Aroma a Manzana: ¿Vida?

Aroma a Manzana: ¿Vida?

Estaba oscuro. Todo estaba oscuro. Sentía una opresión enorme en su pecho, le costaba respirar. Era horrible, jamás en su vida se había sentido tan mal, incluso cuando… Suspiró, o al menos eso creyó que lo hizo. O más bien, eso le hubiese gustado hacer, por que no podía hacer nada. Sentía como si su cuerpo estuviese tieso, como si estuviese muerto, incapaz de moverlo o sentirlo. Incluso se preguntaba dónde estaba su cuerpo, por que ni siquiera podía verlo. De hecho, no podía ver nada. Todo estaba oscuro. Y como si fuera acto de magia, logró divisar algo, la luz vino a él y vio algo. ¿Qué era? Una cama. Una cama de sábanas blancas, desordenadas por completo. Se notaba con aquello que la cama no había sido hecha en mucho tiempo y que las sábanas estaban bastante sucias. Manchadas con sustancias de dudosa procedencia. Sonrió ante su cinismo. Sabía muy bien de qué estaban manchadas esas sábanas, pero dolía recordarlo. Dolía verlo. Todo dolía. Aquella no era cualquier cama. Era aquella cama donde miles de veces fue violentamente violado. Ferozmente violado. De solo recordarlo le dolía en el alma. Todo dolía. Pero lo que más dolía era recordar, por eso quería olvidar, olvidar todo. Absolutamente todo. Esa sería la única manera de parar su sufrimiento. De eso estaba seguro.

Repentinamente escuchó pasos, pasos que le asustaron, pasos que conocía, que sabía quién venía de tan solo escucharlos. Sintió miedo, mucho miedo y el sonido de una puerta abrirse. La puerta de aquella cámara de tortura en la que fue esclavizado al sexo por años, se abrió, mostrándole aquel rostro que por años se rió de él en su cara y le hizo sufrir de muchas maneras. Y allí estaba de nuevo, sonriendo maliciosamente, ideando algún otro plan para hacerlo sufrir. ¡Mierda! ¿En qué momento apareció él en la cama? ¿Cómo era que podía verse a sí mismo sobre la cama? ¿Qué era lo que estaba pasando? ¡¿Qué era lo que estaba pasando?! Vio cómo Hiroshi sacó de un cajón una cadena hecha de alambres, ¿De alambres? ¿Esos eran alambres? ¿Qué iba a hacer con eso? El muy maldito las levantó y se las mostró. Más bien, se las mostró a quien estaba en la cama, que extrañamente era él mismo, porque habían dos Hyde en esa habitación, por extraño que pareciera. Él mismo vería cómo lo violarían. Aquello era aterrador. Pensó en acercarse, en hacer algo por si mismo y salvarse. Y extrañamente pudo, ahora sentía su cuerpo y se acercaba a su victimario para detenerlo y acabar con su sufrimiento. Pero no podía tocarlo. Lo traspasaba. Se miró las manos y se sorprendió ante el hecho de que podía ver a través de ellas. ¿Qué significaba aquello? ¡¿Acaso estaba muerto?! ¡¿Era un fantasma?! Quiso llorar, pero no pudo, ¡Estaba muerto! Volvió a observar al hombre con la cadena, que amarraba sus manos, o las de quien estuviese en la cama. Luego se ponía entre sus piernas, lo tomaba de las caderas y… No pudo mirar, volteó la vista, sintiendo nuevamente el dolor que sentía cada vez que le violaban, y escuchando esos gritos desgarradores que siempre daba cuando eso ocurría. Pero no estaba gritando. ¿Quién gritaba? Abrió los ojos y claro, el Hyde que estaba en la cama era quien gritaba, echando su cabeza hacia atrás mientras lloraba. Llorar era lo único que sabía hacer, ¿Había algo más que hacer en un momento así? Lo dudaba. 

Se acercó a si mismo, y se agachó junto a la cama para ver su propio rostro de cerca, aquel rostro que echaba hacia atrás y gritaba de dolor, tanto físico como emocional. No veía bien, se veía todo borroso, pero ahí estaba, llorando como siempre mientras era ultrajado, una vez más. Pero entonces sintió que algo no andaba bien, se puso de pie y observó al violador. Estaba diciendo algo, pero no le entendía, murmuraba enfadado. Se acercó e hizo el esfuerzo de entenderle. Le estaba hablando al chico que violaba, a él. Decía cosas que no comprendía, hasta que se dio cuenta de que esa violación jamás la había vivido en verdad, ¡Claro! Por eso el tipo decía lo que decía, por eso decía “¡Maldito hijo de puta, tu y tu amigo me las van a pagar!” Decía eso y mucho más. Entonces vio en su cabeza una cicatriz. ¡Por supuesto! Era la cicatriz del golpe que Gackt le había dado con aquel viejo bate. Aquella escena se le hacía tan extraña, no comprendía qué era lo que estaba pasando. ¿Cómo podía estar muerto y vivo a la vez? Observaba sin comprender nada. ¿Qué había pasado cuando se desmayó? ¿Dónde estaba Gackt? Esas y muchas preguntas más pasaban por su mente, mientras era violado una vez más. ¿Acaso estaba en el infierno? ¿Por qué estaba en el infierno? ¿Cuál era el pecado que cometió? ¿Por qué él y no el villano de la historia? ¿Por qué los inocentes deben ir al infierno? ¿Por qué tenía que sufrir tanto? ¿Por qué? ¡¿Por qué?! ¿Ese sería su castigo eterno? ¿Ver cómo era violado una y otra vez?

Se desesperó, no podía soportar aquello, llevó ambas manos a su cabeza y cerró sus ojos con fuerza. Entonces el silencio retornó en la habitación. Era un silencio tranquilizante en primera instancia, pero luego, se volvía enloquecedor. Extrañado abrió los ojos y se vio a si mismo nuevamente. Estaba arrodillado en el suelo, junto a la cama, apoyando su rostro y brazos sobre esta y con la sábana rodeando sus caderas y tapando sus piernas. ¿Qué había pasado? ¿Hiroshi de había ido y lo había dejado tirado en el piso? Extrañado, se acercó y sentó en la cama junto a si, observándose, escuchándose llorar desconsoladamente… ¿Lloraría de dolor por el resto de su vida? Pero, ¿Qué vida? ¿Eso era vivir? No entendía por qué le amparaba tanta mala suerte, tanto dolor, tanto sufrimientos, tanta miseria. ¡Quería salir de ese lugar! Por que solo le recordaba cosas que quería olvidar. Si, quería olvidarlo todo, ser feliz fuera de esa miseria. Comenzar una vida nueva, al lado de Gackt… ¿Dónde estaba Gackt? Observó a su alrededor en su búsqueda, pero no había ninguna señal de él. Era como si no existiera, no había rastro de él en aquella habitación. Por eso pensó en salir, buscar una salida. Corrió hacia la puerta e intentó salir, pero al intentar abrirla mientras avanzaba chocó de golpe en ella. No se abría. Era imposible abrirla. Nuevamente estaba encerrado. Una vez más, estaba condenado al encierro. Apoyó la frente en la puerta y no pudo evitar el llanto, golpeando con el puño a un lado de su cabeza. Entonces, escuchó que el otro llanto, cesó. El otro el había dejado de llorar. ¿Se habrá muerto? Curioso, volteó el rostro y se vio a si mismo, observándose ambos. Pero el hecho de que el otro Hyde, el que estaba en el suelo cubierto con una sábana, no tenía rostro, lo petrificó por completo, ¿Acaso él también estaba muerto? ¿Qué significaba?

Se aterrorizó, quiso salir, huir, gritar. Volteó de nuevo hacia la puerta, tratando de abrirla con desesperación, golpeándole lo más fuerte que su histeria y descontrol le permitían. Y repentinamente, en una de las veces que golpeó, cayó de frente al suelo. La caída le dolió, sobretodo el golpe con las manos que dio en el suelo para evitar el golpe en la cara. Menos mal alcanzó a reaccionar. Observó a su alrededor. La puerta y toda la habitación habían desaparecido, y ahora estaba en un extraño pasillo oscuro, con una luz al final. Se puso de pie y corrió lo más rápido que pudo hacia la luz. No le importaba lo que la gente diga, eso de “La luz al final del túnel es la muerte”. Que no jodan, esa luz era su salvación, y para poder salvarse debía correr, correr lo más rápido que pudiese. ¡Estaba tan cerca! ¡Ya casi llegaba! Y cuando llegó sintió una brisa que le llegaba de pleno en la cara. Abrió sus ojos y se dio cuenta de que esa brisa era por que iba cayendo. Nuevamente estaba aterrorizado. ¿Cómo era que iba cayendo? ¿Cómo pasó eso? ¡¿Cómo pasó?! Lo único que pudo hacer en ese momento, fue desahogarse por completo con un estruendoso grito. Gritaba fuertemente, casi haciéndose sangrar la garganta. Y al estar cerca del suelo, cerró sus ojos con fuerzas.

No hubo golpe, no hubo dolor. Solo el viento se detuvo repentinamente, como si hubiese dejado de caer, pero no hubo golpe en el suelo. Abrió sus ojos de nuevo, todo estaba oscuro, como hacía un rato atrás. No se movió de donde estaba, ¿Dónde estaba? Nuevamente no lo sabía. Solo sabía que estaba boca abajo en el suelo, con una mano reposada en el suelo a la altura de su cabeza, sin moverse, temeroso de hacerlo. Sentía una gotera, cada tres segundos caía una gota haciendo que se escuchara fuerte. Lo extraño, era que sentía cómo le salpicaba agua en la cara cada vez que la gota caía, lo que significaba que la gotera estaba cerca de él. En eso estaba pensando cuando sintió el chirreo de una lámpara prenderse. Entonces la luz alumbró levemente a su alrededor. Estaba boca abajo en la tierra, y junto a él había una posa de agua en la cual caían gotas desde el oscuro cielo. Observó unos instantes el agua, podía ver su reflejo en ella desde donde estaba, mientras que en aquel líquido transparente se movían pequeñas ondas que se expandían hasta desaparecer, causadas por la gota que caía. Llevó su mano hacia el agua, pasando su dedo índice por la superficie de esta, formando aquellas pequeñas ondas que se expandían. Sonrió levemente con ironía, sintiendo el frío del agua. ¿Eso significaba que no estaba soñando? Se sentía bastante real. ¿O acaso estaba soñando el dolor? ¿Eso era posible?



Se puso de pie como pudo, temiendo cualquier cosa que pudiese pasar en ese momento y observando la oscuridad a su alrededor. No alcanzaba a ver absolutamente nada a través de la oscura niebla. Entonces, observó el farol que alumbraba apenas a su alrededor y luego hizo el intento de ver en la oscuridad, proponiéndose encontrar alguna salida de aquel lugar. Se acercó al poste donde estaba el farol, lo examinó cuidadosamente unos segundos. Extrañamente no lograba ver ni una ampolleta, ni una vela en su interior. Solamente salía luz de él, luz que no sabía de qué provenía. Otra cosa que le llamó la atención, fue la altura del farol. El poste que lo sostenía era bastante bajo, más bien, era casi de su propia altura, por lo que quedaba casi de frente a la luz que emanaba. Era una luz blanca y pura. Daba una hermosa sensación al observarla, como si fuera de un ángel. Se acercó temeroso, con la intención de buscar alguna forma de quitar el farol de su poste y llevarlo consigo en busca de una salida. Pero apenas lo tocó, su vista fue cegada por un estruendo de luz. Al abrir los ojos nuevamente, lo primero que vio en el cielo fue una enorme luna llena. Hermosa luna llena. 


Luego observó a su alrededor. Estaba en algún tipo de parque, repleto de árboles con delgados troncos y hojas otoñales, donde cada árbol estaba bastante alejado del resto, permitiendo así una buena vista de toda la extensión del lugar. Además, pudo notar que habían grandes charcos de agua por todo el lugar. Era como un estilo de parque, el cual no tenía mas que árboles y charcos. Ni un solo ser viviente en todo el lugar. Ni siquiera una ardilla, una mosca o una hormiga. Solo el, solo Hyde, aunque dudaba si estaba vivo o no. ¿Qué era todo lo que estaba pasando? ¿Acaso estaba en el infierno? Sintió entonces una fuerte brisa pasar, llevándose con ella un montón de hojas.  


Comenzó a caminar con bastante inseguridad, abrazándose a si mismo, temiendo por lo que estuviera por venir, pisando hojas secas que habían caído de los árboles, estremeciéndose ante el ruido que estas hacían. Tenía miedo, estaba inseguro y se sentía solo. Más que nunca. Y para empeorar, una suave brisa tenebrosa comenzó a soplar, la cual venía desde sus espaldas y levantaba pedazos de hojas y veía cómo estos se perdían a lo lejos entre la niebla que comenzaba a aparecer. Aquello le asustaba de sobremanera, hacía que sus bellos se erizaran y, por mera ansiedad, volteó para asegurarse de que nadie le estuviera siguiendo, a pesar de que no había nadie allí… O eso creía. Y así fue, no vio nada, por lo que volteó nuevamente para seguir su camino y casi se le salió el corazón de lo que vio. Un leopardo, de ojos azules, observándolo fijamente a los ojos, comenzando a caminar a su alrededor de forma intimidante y mostrando sus colmillos. Mientras, su corazón aún se mantenía latiendo a mil por hora. ¿Qué hacer? ¿Correr? ¿Quedarse quieto? ¡¿Enfrentarlo?! Ver aquella fiera frente a si le recordó a cuando aún iba a la escuela y leyó el Canto Primero de la Divina Comedia. Era tal cual Dante lo describía: Un Infierno.

 No supo qué hacer en ese momento y no reaccionó hasta que la fiera comenzó a acercarse lentamente hacia él. Entonces su mente se puso en blanco y sin saber cómo, su cuerpo reaccionó a voltear y correr, correr lo más rápido que su cuerpo se lo permitía, con los ojos cerrados y temeroso de detenerse o de mirar hacia atrás. Pero tropezó y el golpe en el suelo le hizo abrir los ojos y ver hacia atrás. No había nadie, nuevamente. El leopardo desapareció, o lo dejó atrás, lo cual era poco probable. Se puso de pie lentamente, limpiando luego sus ropas que se ensuciaron con polvo y pedazos de hojas. Fue entonces cuando notó que estaba en un lugar bastante diferente al anterior. Los árboles a su alrededor creaban una especia de pasillo, por el cual había un sendero de tierra. En este, una banca para sentarse, por lo que se acercó y tomó asiento en ella, observando más detalles a su alrededor. Al final del sendero no se divisaba nada más que una brillante luz proveniente de más allá de los últimos árboles que alcanzaba a divisar y, repentinamente, pudo notar una sombra. No, más bien, era una silueta, una silueta humana. ¿Podrá ser Gackt que había venido por el?

 Se puso de pie con emoción, con el corazón acelerado de felicidad. ¡Gackt había venido por el, estaba seguro! Corrió sendero arriba a su encuentro, llorando de la emoción que sintió por saber que su amado había ido por el, y mientras se acercaba, lo divisaba cada vez mejor, ¡Era el! ¡Era el! ¡Estaba allí por el! Dios, qué feliz estaba. Cada metro que se acercaba podía verlo mejor. Pero no llegaba a su lado, por más que corría y corría. ¿Qué pasaba? ¿Por qué ahora Gackt se alejaba? ¡No Gackt, no te vayas! La desesperación comenzaba a florecer, no sabía qué ocurría, ¿Por qué ocurría esto? ¿Por qué su ida se basaba en desgracias? Pero… ¿Estaba vivo en realidad? Se detuvo. ¿Cómo saber que entonces, ese era de verdad el Gackt que conocía? Por que si estaba muerto, era imposible que él y Gackt estuviesen en la misma dimensión, o en el mismo lugar, ¿O acaso Gackt estaba muerto también? Observó nuevamente sendero arriba, la sombra de Gackt continuaba allí, dos lágrimas cayeron por su rostro, se agachó y se escondió el rostro entre las rodillas, abrazándose a si mismo para poder llorar. Así estuvo varios minutos, entristecido ante la falsedad de lo que era su esperanza de vida. Si, de vida, por que Gackt era lo único por lo que seguiría viviendo, por que de no ser así, ¿Por qué más lo haría? Gackt era ahora lo único que tenía… Pero, ¿Y si Gackt ahora ya no se preocupa de el? Entonces el mismo acabaría con su propia vida. No permitiría al mundo volver a hacerlo sufrir. Estaba en esos pensamientos cuando se le ocurrió levantar la vista. Extrañamente ahora estaba frente a esa sombra que había visto minutos atrás. Tenía la silueta de Gackt, sin duda, ¿Pero por qué sólo podía ver su silueta y su sombra? A pesar de aquello, podía ver que desde la oscuridad de aquella sombra se asomaba una mano ofreciendo ayuda. Rápidamente se secó las lágrimas, se puso de pie y dio un paso atrás. ¿Qué sucedería si tomaba aquella mano? No lo sabía, y fue justamente por eso que se atrevió a tomar la mano frente a si.

 Apenas la tocó se vinieron a su mente montones de recuerdos, cada uno de sus llantos, violaciones, gritos, golpes, tristezas, su madre. Su madre. Volvió a vivir en un minuto el día en que su madre murió, luego el día en que su padre por primera vez le pegó, después cuando Hiroshi entró en su vida, y por último, cuando lo violó por primera vez. Por primera vez podía recrear en su mente lo que ocurrió aquel día en que fue violado en estado inconsciente. Colapsó. Gritó fuertemente y comenzó a llorar de forma desconsolada, llevó ambas manos a su cabeza y la apretó fuertemente, como si haciendo aquello los recuerdos se disiparan. Lo siguiente que pudo hacer fue correr, correr y huir, como había hecho desde la muerte de su madre; huir del dolor. ¿Por qué la vida tenía que ser tan dura para el? ¿Valía la pena todo ese sufrimiento? ¿Dónde estaba Gackt? ¿Lo había abandonado nuevamente?  


De forma repentina, se detuvo. Algo extraño ocurría. Hace unos segundos tenía pantalones, zapatos y una camisa… ¿Por qué ahora tenía el delantal de hospital y los pies descalzos? Sentía cómo sus pies estaban adoloridos por las piedras en el suelo. Observó a su alrededor, ¿Cuánto habrá corrido? Ahora se encontraba junto a los rieles de una línea de tren. ¿Dónde estaba? No lo sabía. Se acercó a los rieles y se puso en la mitad de la línea. Se observó a su mismo unos segundos… Tenía el cabello largo y liso, muy sucio, al igual que sus pies y su cuerpo en general. ¿Qué estaba pasando? No lo sabía, pero quería que acabara. Entristecido, se sentó en el tablón que había entre ambos rieles, flectando sus piernas y abrazándolas, para luego posar el mentón sobre uno de sus brazos, con una expresión más que entristecida. Tenía tantas preguntas, pero ninguna respuesta. La más dolorosa, era si Gackt de verdad lo amaba como decía, o solo era lástima lo que sentía. 

El sonido de un fuerte silbato lo sacó de sus pensamientos, seguido de las vibraciones de los rieles del tren. Se puso de pie, y pudo observar a lo lejos una nube de humo negro, clásico de las locomotoras antiguas. Salió de la línea del tren, y vio como este se acercaba poco a poco, con bastante velocidad, que extrañamente fue descendiendo a tal punto que el tren se detuvo a su lado, y la silueta de un conductor le hizo una seña para que subiera. Por un momento dudó y algo que le llamó mucho la atención fue poder ver un reloj en blanco colgado de la parte delantera del tren. ¿Qué significaba aquello? El conductor del tren le dijo una seña, y le susurró ‘Sin rumbo’. Hora tenía mucho más dudas, ¿Qué clase de respuesta era esa? Se encogió de hombros y subió al vagón de carga del tren, el cual partió de inmediato, tomando gran velocidad. Se mantuvo sentado en el suelo, tal cual estaba en lo rieles, abrazando sus piernas y observando el camino. Al principio estaban en un completo bosque, luego pasaron por zonas rurales, donde veía siluetas de mujeres trabajando en los campos de arroz, luego pasaron por una especie de pueblo abandonado, lleno de sombras y siluetas paseándose como fantasmas por todos lados.  

Luego entraron a una ciudad, donde pudo sentir los ruidos urbanos típicos de Osaka. Pero, ¿Era de verdad aquello… Osaka? En un momento el tren se detuvo y vio la silueta del conductor asomarse al vagón. –Hora de vagar- Susurró con un tono de voz muerto, entonces hizo caso y bajó del vagón. De inmediato pudo sentir el frío nocturno de la ciudad, por lo que se abrazó a si mismo y deseó tener zapatos. Comenzó a caminar con bastante inseguridad, viendo siluetas por todos lados, hasta llegar a una esquina en especial. En una banca, junto a un farol, se encontraba una silueta de mujer, la cual podía diferenciar un poco. ¿Quién era? Se fue acercando, y hasta que estuvo a un metro de ella la reconoció. La mujer allí sentada, tan solo en ropa interior, con expresión de cansancio, giró el rostro y le sonrió de la forma más dulce que veía en muchos años. Un par de lágrimas cayeron por sus mejillas, y sonrió algo confundido, pero contento de poder ver a su madre. Aquello solo le comprobaba que estaba muerto, pero al menos, estaba con su madre ahora. La mujer le hizo una seña de que se acercara y tomara asiento, y así hizo, se sentó junto a ella y se acurrucó en su pecho, el cual estaba muy helado, pero se sentía cálido poder abrazar a tu madre y recibir un abrazo de vuelta. La extrañaba tanto.

Estuvieron así unos minutos, en silencio, hasta que ella habló en susurros. ‘Te estuve esperando, Hy-chan. Ven conmigo, debo mostrarte algo.’ Y luego de aquellas palabras la mujer se puso de pie, tomando la frágil mano de su hijo entre las suyas. Se puso de pie junto a ella y la observó llorando, a lo que ella respondió a darle un abrazo y levantarlo, como si aún fuese un niño pequeño. Su niño pequeño. Se abrazó al cuello de su madre fuertemente, y cerró sus ojos ante la calma que recibía de su parte. En la vida, ella había estado muy enferma, y debido a aquello murió, pero ahora parecía como si se estuviese recuperando, y aquello le daba alegría. Luego de una larga caminata, la mujer lo volvió a poner de pie en el suelo helado, le levantó el rostro, le besó la frente y lo tomó de los hombros para hacerlo voltear. Pudo divisar entonces un largo túnel, donde al final, una luz blanca e intensa alumbraba la silueta de un hombre. ‘Ve con él Hy-chan, te está esperando’ Susurró su madre, a lo que volteó a verla y, ante su mirada, sintió confianza de si mismo nuevamente, algo que no sentía hace mucho tiempo. ‘Estaremos juntos de nuevo algún día hijo, pero ahora, él cuidará de ti.’ Y entonces, su madre le dio un empujón, indicándole que debía partir. Temeroso, dio unos cuantos pasos y volteó a ver a la mujer, quien pacientemente veía cómo su hijo se alejaba nuevamente de sus brazos, pero debía hacerlo.


Caminó silenciosamente por el túnel, escuchando tan solo sus suaves pasos, pero cuando ya se fue acercando a la luz y a aquella silueta, comenzó a escuchar cosas. Un extraño ruido estridente le molestaba en los oídos, voces desconocidas las cuales no lograba entender, y un fuerte dolor en su pecho apareció. ‘Hyde, Hyde responde’. La voz de Gackt le estremeció, sin duda era el, esta vez sí era el. Corrió entonces hacia la luz y vio cómo aquella silueta le entregaba su mano. Cuando la tomó, el mundo se vino abajo, un enorme cansancio azotó su cuerpo, luces blancas e intensas molestaban en sus ojos recién abiertos y una de sus manos era fuertemente sostenida por Gackt. Una vez pudo divisar mejor qué había en su alrededor, vio a Gackt junto a el y le sonrió. Al parecer, había vuelto a la vida y Gackt estaba en ella, acompañándolo y preocupándose por el, tal cual su madre le había dicho.

03 marzo, 2011

Derechos de Traducción

Hola a todos. Esta semana no tengo un día fijo para publicar el siguiente capítulo de 'Una Mamá durmiente' mas sin embargo tengo toda la trama en mi cabeza y alguien ya la conoce XD

El post de hoy es, para hablar, como dice el titulo, 'los derechos de traducción'.

Hace un par de semanas,Yo, una chica francesa y otra estadounidense venimos notando que alguien traduce articulos de una cuenta privada (de la estadounidense en especifico) sin permiso. Se que a muchos no les interesa esto pero para mi si. Estos articulos como los llamo yo, son producto del esfuerzo de muchas horas de parte de uno. Muchos de ustedes no entienden mas que palabras sueltas del japones, algunos estudiamos por cuenta propia. Otros por la musica. Yo lo hago leyendo publicaciones de blog de mis artistas. El caso es que, si desean traducir algo, y esto lo digo para todos, no solo para los escritores de este blog, si no tambien para los lectores. Pidan permiso al traducir! si es una traduccion libre que el mismo autor autorice a publicar donde quieran de igual forma coloquen los creditos.
Se que no se puede luchar contra la marea, hasta ahora somos 3 los afectados. Se que hay mas por ahí, lo tengo claro.

Solo un consejo. Pongan. los. creditos. Y pregunten si es posible traducirlo y publicarlo.

Es todo lo que un traductor/escritor original pide. Valoren el esfuerzo de las otras personas (horas sin dormir, trabajos a medio terminar,etc) todo lo que hacemos es por ustedes, por los fans que no saben ni pizca de japones pero aun asi se emocionan como si hubieran leido la publicacion original.

En mi caso yo a veces no necesito pedir permiso, por que me he ganado el respeto del traductor original. Mas sin embargo el/ella sigue apareciendo en mis creditos. Y ustedes pueden hacer lo mismo si lo intentan.

^.^

01 marzo, 2011

D;

Ok, I don't know why pero la guía de Fan Fics se ha desconfigurado .__. Espero esto no les haya causado problemas y bueno, obligada a hacerla de nuevo >___< So, me dedicaré a hacerla en este rato... de nuevo... Uu

28 febrero, 2011

Drabble: Fideos [Gakuhai]

 

Nuevo Drabble! Traduciendo esto pasada las 2 y media de la mañana así que perdonen pero si encuentran algún error...es culpa de GACKT & HYDE y sus 'Deportes Nocturnos' [Luego de leer el Drabble lo entenderan]


Titulo: Sin miedo a engordar

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Gackt le preguntó a Hyde si quería salir a cenar afuera y dejó que él escogiera lo que querían comer. Hyde dijo entonces que amaba el Ramen y Gackt aceptó dado que le encantaba el ramen también. Entonces ellos fueron al restaurante de Ramen favorito de Hyde y este ordenó lo mismo de siempre mientras Gackt aún miraba el menú. Luego de unos minutos, estaba listo para tomar su orden.

-'Ramen de Fideos, solo sopa’ (1)

-‘Disculpeme Señor?’, dijo el camarero confundido con la Orden de Gackt. Era tan inusual que que alguien comiera en un restaurant de Ramen pero no comiera ramen en si. Y como Hyde conocía a su amante muy bien, él entonces tomó la orden por Gackt.

-‘Haga de mi orden dos porciones’ Dijo Hyde al confuso camarero.

-‘No Hyde, no quiero carbohidratos en la noche’

-‘Shh, me comeré tus fideos entonces’

-‘Ah,no! Te volverás gordo’

-'No te preocupes, harás que mi grasa desaparezca esta noche. O acaso quieres que me ponga a dieta ahora?’

Gackt pestañeó dos veces antes de re-ordenarle al camarero.- ‘Que sean dos’.

 

[FIN]

1.- Nota [de Autor]: ""Ramen noodle, soup only" es una frase real en el Gacktionary en la entrevista a Hyde

Many thanks to Miku-chan ^.^

22 febrero, 2011

Una Mamá Durmiente, a GACKT fanfiction Story

Lamento la tardanza ^w^ Aquí está el nuevo capítulo. enjoy!

Una mamá durmiente

Capítulo II: Deseo


Japón. Kyoto. 2010


- Happy Birthday to you, Happy Birthday to you, Happy Birthday Dear Hana, Happy Birthday to you~~- Una salva de aplausos y una niña apagando las velas era lo que reflejaba la escena. - Pide un deseo - Dijo una voz. La niña cerró los ojos por unos instantes para abrirlos enseguida. Una sonrisa sincera se asomaba en su rostro contagiando a todos los presentes.

-Ten, toma tu regalo, Hana-chan, es de Chacha y mio - Dijo You acercandose con 3 paquetes, uno encima del otro, a la niña quien sonrio sorprendida al ver los paquetes. Se sentó automaticamente en el suelo y todos los invitados pusieron los regalos para la niña a su alrededor y con camaras de fotos iban capturando cada momento de felicidad en la cara de la niña.

Hasta que no abrió el último regalo los flashes no pararon. La niña miro a todos los que la rodeaban y les agradeció con una sonrisa. Entonces, se escucharon unos pasos firmes. Todos abrieron paso a Gackt quien venía con una caja de gran tamaño con una pequeña encima de esta. You y Chacha abrieron los ojos impresionados pues sabian lo que contenía esa caja. Gackt entonces se arrodilló le entregó la caja mas grande a la pequeña quien tenía una sonrisa titubeante en su rostro.

-Abrelo...- motivó Gackt con una sonrisa algo triste en el rostro. La niña asintió y abrió la caja, quitando el lazo rojo que la mantenia cerrada. Abrió impresionada los ojos cuando vio que dentro de esta habia un hermoso vestido de ballet blanco, de su talla. Tenia también los zapatos y los lazos acordes al tipo de traje. Y, encima de todo esto, habia una caja mas pequeña. La niña la abrió delicadamente para encontrarse con un hermoso collar en el que habia entrelazada un copo de nieve y una rosa. La niña miro a su padre al borde de las lagrimas pues entendia que tipo de regalo le estaba haciendo. Mas sin embargo su padre hablo antes de que la niña emitiera palabra.- esto.- señalo al traje.- fue el traje que tu madre uso cuando inició sus cursos de ballet, cuando era niña... Lo acarreaba a todas partes, pues era su orgullo... Cuando... se fue, decidi que lo cuidaria hasta que tuvieras la suficiente edad como para poseerlo. Ahora es tuyo, mi niña.

-Papá...- empezó a decir la niña pero Gackt la interrumpio levantando la mano.

-Aun no termino. Siempre me preguntaste que tipo de mujer era tu madre...Yo y todos los demás te deciamos que era hermosa... Y hoy, quiero entregarte esto.- dijo pasandole la otra caja que tenía en su poder.- Es una copia de la última foto de tu madre antes de partir. - le explicó mientras la niña habria la caja con sus temblorosas manos, sacando un cuadro de madera que contenía una foto de su padre y una mujer que supuso era su madre, quien estaba embarazada. Los dos sonriendo frente a la camara. La niña no aguantó las lagrimas y se largó a llorar en los brazos de su padre, quien también se quebró un poco. Los invitados más cercanos a la familia, You, Chacha, Hyde y Ju-Ken se acercaron al padre y la hija tocandoles el hombro en señal de apoyo.

Gackt secó entonces sus lagrimas y las de su pequeña hija de 10 años, que solo lo tenía a él, por ella debia ser fuerte. Recogió las cajas y los demás regalos excepto la del collar del copo de nieve el que colocó en el cuello de su hija, el fiel reflejo de su madre.

El cumpleaños terminó un par de horas después cuando los últimos invitados se retiraron, con Hyde y su hijo-mejor amigo de Hana se retiraron. La niña estaba agotada cuando se fueron los invitados pero luego de darse el baño antes de dormir, se metió en la cama de su padre quien sabia que la iba a encontrar dentro. Le sonrió a su hija antes de introducirse el también en la cama y abrazarla fuertemente. En silencio, le hizo la misma promesa que cada cumpleaños le hacía: Protegerla y amarla en nombre de ambos.

A la mañana siguiente, Gackt despertó primero que su hija. Espero que esta despertara y le pidio que se diera un baño por que debían salir. La niña hizo todo lo que su padre ordenó, estando lista a la hora siguiente. Tomaron desayuno en silencio y luego padre e hija salieron en el auto. El viaje duró un par de horas hasta que llegaron a Okinawa. La niña no preguntó nada cuando bajaron a la acera, pues estaban, si no se equivocaba, frente a la casa del hermano de su padre.

Al entrar, saludaron a la niña y a su padre y almorzaron. La niña se mantuvo en silencio excepto cuando le pedian su opinión o la incluían en la conversación. Luego de un par de horas, padre e hija salieron de la casa recibiendo afectuosos saludos y pidiendoles que los visitaran otra vez, a lo que Gackt asintió. Ambos subieron nuevamente al coche en silencio que se puso en marcha enseguida, que no se detuvo hasta llegar a la playa. Ambos bajaron en silencio hasta que Gackt rompió el silencio.

-Hoy...quise traerte aquí porque...esa foto que te dí fue tomada allí - dijo señalando una roca.- Ese día le pedi a tu madre que se casara conmigo, y ella aceptó.- explicó mientras de su ojo salía una lágrima. La niña se acercó a su padre quien le abrazó fuertemente y continuó hablando con un nudo en la garganta.- Siempre estaré aquí para ti, mi Hana, yo te cuidaré siempre hasta que este cuerpo deje de existir, por tu madre y yo, debes vivir plenamente, valorar la vida y nunca olvidarla...

La niña solo asintió en medio del abrazo de su padre para luego mirarlo a los ojos y hablarle.

-Cuando...me dijiste que pidiera un deseo...Desee conocer a mi madre... Gracias papá.- agradeció la niña mientras las lágrimas corrian por los rostros de ambos.

Se quedaron ahí, hasta el fin del atardecer, cuando los últimos vestigios del sol se ocultaron, mientras Gackt le contaba historias graciosas de su madre. Cuando empezó a hacer frio, ambos regresaron al carro y viajaron de regreso a la casa de Kyoto.

2010, En otra parte del mundo.

-El tratamiento a terminado, señorita. Un coche la espera.- dijo un médico. La mujer solo asintió y se encaminó hacia un coche negro, de donde salió un guardaespaldas. "Espero que recuperes tu memoria, Pelirroja. En verdad lo espero" Dijo el médico para sí mientras le daba la espalda al coche que partió enseguida hacia algún destino desconocido.



20 febrero, 2011

Arte de Amar: Feliz San Valentin.

Konichiwa Minna-san!

Bueno, hoy les he traído otra primicia de San Valentin, pero para que lean esto necesito recordarles... ¿Se acuerdan del Fic 'Arte de amar'? Bueno, les he traído un especial de San Valentín de este fic. Espero les guste ^-^!

Coffee Break: Saint Valentine

Suaves rayos de sol penetraban por la ventana atravesando la delgada cortina y llegaba acariciando el rostro de ambos. Hyde se removió un poco en las sábanas, notándose abrazado de los brazos de su amado, su marido, su Gackt. Bostezó, se acurrucó en su pecho, y continuó durmiendo mientras intentaba evitar la luz del sol, pues estaba cansado. La noche anterior había sido agotadora, placentera, pero agotadora. Su marido, se había dedicado a mimarlo y atenderlo, para cuando fueron las doce de la noche y la fecha se cambiaba a 14 de Febrero, le susurró 'Feliz San Valentín' al oído, mientras lo hundía en placer y sudor. Nunca le había hecho el amor de forma tan intensa y amorosa, y ahora amanecía entre sus brazos.

En un momento, sintió una suave risa infantil, pero no le prestó atención. De seguro Hana había despertado y veía televisión como siempre. En ese momento la puerta de la habitación se abrió y sintió la risa de dos pequeños niños entrar al cuarto. No quiso moverse de donde estaba, la comodidad lo tenía perezosamente inmóvil. Mientras tanto los niños se acercaban a los pies de la cama.

- ¡Feliz San Valentíiin! -Gritaron al unísono ambos niños, despertando a Gackt y captando la atención de Hyde.
- ¿Qué hacen niños? -Preguntó Gackt aún adormilado, levantando el rostro para ver qué pasaba.
- Les preparamos el desayuno. -Habló primero Hana, dejando la bandeja del desayuno sobre la cama, con ayuda de su hermano.
- Lo hicimos con mucho amor. -Agregó entonces el pequeño Akira.

Ambos padres se sentaron perezosamente en la cama, observando atónitos la bandeja con el desayuno. A Hana se le tenía enormemente prohibido utilizar cuchillos, encender la cocina o el herbidor. Pero eso no fue obstáculo para ella. Los panes de moldes estaban en un pequeño panero, el queso y el jamón los sirvió en pequeños platos, la mermelada la sirvió en un posillo y preparó dos tazas de café sin ser servidos el agua caliente. Un par de servilletas y una cucharadita para vertir la mermelada. Además de un cuchillo para que los adultos cortaran el pan. Los adultos sonrieron enternecidos ante aquel gesto de parte de sus hijos, eran más que adorables.

- Qué bonita sorpresa. -Susurró Hyde.

Aquel fue el mejor San Valentín de todos. Nada mejor que el amor de tu pareja y el amor de tus hijos.

19 febrero, 2011

Feliz San Vampentine!

Konichiwa Minna-san!


Bueno, todo sabrán que últimamente he estado más ausente, y bueno, me gustaría poder retribuirlos así que he traído esto. Ya esta algo atrasado pero la intención es lo que cuenta xDDDDD


Feliz San Vampnetine


- ¡KAAAZ! -Gritó Hyde esforzando sus pulmones al máximo, con notoria furia.
- ¿Qué ocurre Doiha-chan? -Preguntó Kaz con completa calma, aquella que tanto le caracterizaba, mientras afinaba tranquilamente su guitarra en el sofá.
- ¿Dónde están mis cigarros? -Soltó con agresividad mientras se acercaba amenazante.
- Los boté a la basura. -Contestó con la misma calma de hace unos segundos.
- ¿QUE HICISTE QUÉ? -Se alarmó el más pequeño.
- Los boté a la basura. -Repitió, sin quitar su vista de la guitarra.
- ¡Ahora tendré que ir a comprar otra cajetilla! -Rechistó.
- Pues que te vaya bien. -Comentó el guitarrista.


El ahora castaño frunció el ceño con notoria furia, ¿Cómo se le ocurría arruinar la mañana botando sus cigarrillos? Tenía razón de que debía dejar de fumar, pero esa no era razón para meterse de esa manera en sus cosas. Además, ¿Qué se creía? Él no tenía el derecho de decidir por él, inclusive si era su novio. Pensaba todo eso mientras tomaba su chaqueta y salía del departamento para ir a por la cajetilla de cigarros. Entró al ascensor, bajó al primer piso y salió del ascensor de mala gana y con las manos en los bolsillos del pantalón. Una vez salió del edificio pudo notar un hombre apoyado en la pared, con una caja junto a sus pies y fumando. Fumando. Le daba mucha rabia lo que Kaz había hecho. Lo peor era que aquel hombre soltaba el humo del cigarro con un gesto de placer, como si se estuviese burlando de el al saber que no puede disfrutar uno de esos cilindros. Aquello le reventaba.

Caminó por la calle entre la gente, evadiendo las miradas de las muchachas que volteaban y decían 'Oh mira es Hyde-sama'. Se notaba de lejos que iba mal humorado, quizás por eso la gente no se le acercaba. Llegó al negocio que vendía cigarros, su negocio regalon donde siempre compraba sus Cherokee, entró y se puso frente a la caja registradora, donde como siempre, estaba el dueño.

- Buenas tardes Takarai-san. -Saludó el hombre de edad.
- Buenas Tardes Yamamoto-san. -Contestó de mala gana.
- ¿Que se le ofrece Takarai-san?
- Lo de siempre, un Cherokee de veinte.
- Lo siento, pero no puedo venderle cigarros hoy.
- ¿Que? ¿Como que no? -Rechistó molesto ante lo que escuchaba.
- Iwaike-san me ha pedido que no le vendiera cigarros.
- ¿Como? ¿Por que?
- No lo se, pero me ha pagado bien. Lo siento mucho Takarai-san.
- Bien, haga lo que quiera.

Dicho aquello, salió de mala gana del negocio. No podía ser que Kaz se había tomado aquella molestia, y para peor, ¡En San Valentin! Pero no se saldría con la suya, habían muchosn otros lugares donde comprar cigarros. El problema estaba en encontrar un local que vendiera los que el fumaba, por que los Cherokee eran dificiles de encontrar. Pero lo haría. Continuó caminando por la ciudad, manteniendo un lugar en mente en donde estaba seguro que vendían los preciados Cherokee. Lamentablemente, estaba bastange lejos. Pero llegaría hasta allí fuera como fuera, pero caminando, por que así podía despejar de su mente el enojo que tenía. Kaz se había pasado esta vez.

Finalmente, llegó al dicho negocio y como caídos del cielo estaban ahí las cajetillas de cigarros. Compró una, salió, encendió un cilindro y se fue con completa calma caminando de regreso a casa. Cuando llegó al edificio y entró al hall, vio bajar del ascensor a aquel hombre que había visto cuando salió, pero ahora no fumaba ni tampoco estaba con la caja. Extraño, pensó. Subió al ascensor y presionó el botón correspondiente a su piso, bajó luego del acsensor y caminó a su puerta para entrar al departamento. Tenía pensado reclamarle a Kaz lo que había hecho, peor al entrar, aquella idea desapareció.

Extrañamente el departamento estaba oscuro, alumbrado solo con velas y con un olor a manzanas que deleitaba enormemente. Se preguntó si era el departamento correcto, observó el número en la puerta y pues si era el correcto. Aún sin saber qué ocurría, cerró la puerta tras de si, examinando con la vista cada cambio en el lugar. En eso, Kaz se asomó en la puerta de la habitación. Se observaron unos segundos, hasta que Hyde habló, sabiendo que Kaz no habaría para dar el primer paso.

- Kaz, ¿Qué es todo esto?
- Feliz San Valentín, Hyde.

Hyde sonrió ampliamente y se acercó a Kaz, quien caminó también a su encuentro y le recibió en un tierno abrazo. Lo lindo de aquella relación, era que no todo se basaba en sexo, como era con Gackt, si no que había mucha confianza, ternura y por sobre todo, amor. Kaz era capaz de ser muy serio, pero también muy atento y cariñoso, y justamente eso fue lo que lo enamoró de el. Luego de aquel abrazo, Kaz le besó la mejilla a Hyde y le sonrió dulcemente.

- He preparado la bañera para nosotros, ¿Te gustaría ver la sorpresa que tengo para ti?
- Oh, claro que si Kaz. -Le contestó para luego sellar sus labios en un beso cargado de amor.

Juntos se fueron al baño, mientras Kaz le tapaba los ojos para no arruinar la sorpresa. Con aquellas atenciones se le había olvidado todo el enojo. Esa noche consumaron una vez todo el amor que tenían con una de las más placenteras que habían tenido, ambos llegando al paraíso en brazos del otro, y a la mañana siguiente, comprendió por qué Kaz había hehco lo que hizo. Necesitaba tiempo para preparar la sorpresa de San Valentín para su pequeño vampiro.

~Owari~

09 febrero, 2011

Bunraku Trailer 8D

Hola señoras y señores 8D!
Pues no sé cuándo habrá salido esto pero pensé en que sería mejor subirlo, pues leí esto por algún lado:

Keith Calder:
I hate that I have to spend a portion of my life telling YouTube that it's not cool to host bootlegs of my copyright protected material.
[Créditos a Gabba Camui por la información.]

La cosa es que salió el Trailer de Bunraku y de inmediato fue subido a Youtube por unas cuantas personas, y al parecer serán borrados muuy pronto, por eso lo subo aquí para que puedan apreciarlo cuando deseen 8D A menos que me cierren el blog por esto pero no creo que ocurra.
Now, everybody let's see GACKT! Enjoy ~ 8D


Espero les haya gustado y bueno, estará aquí el vídeo para quienes deseen verlo en otro momento xD
Y para quienes que quieran descargarlo y mantenerlo en su pc, pues aquí esta el link de Mediafire:
Lamento que tenga la ugly deficinión de YouTube pero... de ahí lo descargué xDDDDDDDD Ah, espero les sirva ~
Y bueno eso es todo por hoy amigos ;D

Nakumi Deshita~
PS.- Gabba, espero se haya pasado tu paranoia!! jaja va con cariño no te ofendas <3 (:

08 febrero, 2011

New Look ~

Hello everyone 8D!
Bueno, se habrán dado cuenta de que hemos estado un poco inactivos últimamente... ¡Lo siento! La verdad es que me da PEREZA escribir, así que me dedico a estar toda la tarde tirándome las bolas que no tengo xD
Pero, ahora comenzaré a estar más pendiente del blog y ESPERO, que mis fieles colaboradoras también lo hagan, a excepción de Katrina que está leeeeeeeeeejos de vacaciones y sin net ¡Buuuh! :C

Como habrán visto también cambiamos la apariencia del blog, ¡Hyyyde! Again.
Y el logo se lo debemos a Lamu ¡Yaaaay! Si, ella lo hizo. Y bueno, espero les guste y lalala no tengo nada más que decir.

Cuídense mucho y LARGA VIDA AL YAOI!

Nakumi Deshita~

06 febrero, 2011

Moonlight [English][Gackt x Hyde]


[Hope you like it ^-^! And sorry if something isn't ok, I'm still leaning english ^-^!

This traslation is dedicated to Lu-crezia-san ^-^!]

Friday’s night, almost Saturday, just some minutes more for that. I was on the couch, drinking a coffee that, having prepared it a lot of time ago, it was warmth and really enjoyable, also, I was holding a cigar between my fingers. Even with the cigar and the coffee as a reliable way to relax, I was starting to be more impatient with every second. Hyde never, ever, ever came home after eleven at night if he had class at the next day, much less if he has to study for an exam for the next day at eight o’clock. If something happened to him? Impossible, he knows how to care of himself, even if he is really spoiled and capricious, he knows how to take care of himself very well. And if something happened to him, he could have called, or at least answered one of my many calls.



I looked at my wristwatch again; there was midnight, so it was Saturday, but Hyde wasn’t in home yet. Could he come out later from classes? No, the University closes at 11 o’clock; he would have already reached home. Will there be much traffic in the city? Curious and worried, I turned on the TV to see the Midnight News.



When the News finished, I looked at my wristwatch again, now there was 1AM and no sign of Hyde or traffic on the city. Which one is the next option? Would he be in a bar with his friends? I don’t think so, he could have called to tell me or at least he could call to go for him for not feeling safe after drinking so much, because if we are honest, Hyde doesn’t control himself when he is drinking or smoking. And if is cheating? No, it can’t be. Hyde? Infidel? So tender that he is, lovely and sweet, I don’t think that he could do that. But, could he be with someone? Where is he?



After another long time doubting and increasing my despair, I decided to go out looking for him, no matter where he was, I could go to Europe if it was needed, to Madagascar or Puerto Rico. Wherever. But I thought that would be right starting searching on his University and then all the way to home. I couldn’t even go out from the house when I opened the door and Hyde’s body slipped through the door, lying on the ground beside my feet. There he was, sleeping. When he fell to the floor from his support, he didn’t notice what was happening, he just was hugging his sketch pad and holding a pencil on his right hand, smiling and very lost in his dreams. There I stayed some minutes, looking at him carefully, admiring him and enjoying seeing him sleeping so happy, like an angel and, with the moonlight of that night lighting his face, he looked like a Greek god of Olympus brought to earth.



I crouched beside him, took carefully his sketch pad and I removed it from his hug. A beautiful drawing made by freehand of the moon was the first thing I saw and, paying more attention, I noticed that on the right top of the paper, with a beautiful calligraphy, said ‘From Hyde to Gackt’.



And thinking that some minutes ago I was doubting of him, of his fidelity, and he was just drawing the moon, sitting on the door of the house until he fell asleep. What a shame, Gackuto Camui! I took his things and I left them on the couch, I went back to him and I took his body carefully in my arms, praying to God that he won’t awake, and he didn’t. I closed the door with my hips, and I went with my little lover to our room, I lay him down on the bed and gently I stroked his face. Then I noticed how cold he was. How many minutes or hours he stayed there outside? I started to feel guilty for not going out to look for him before, maybe now he could catch a cold. I focused on get his shoes, his jacket, his shirt, all his clothes, and got into the bed. He shivered slightly when he felt the cold of the bed, but he didn’t awake, he just kept sleeping. Then, I did the same, I undressed and went to bed beside him, hugging his body carefully, trying to keep him warm.



I couldn’t avoid smiling and I thought that, when we wake up on the morning, I will give him whatever he wants, I will consent him as he deserves, and I will stay all day after his classes with him. He deserves that, because only him knows how to make me happy, with little things like what happened that night.