22 noviembre, 2010

Seguimiento 2.0 - Euphoria Team~!

Jueves 4 de Noviembre. ¡HYDE llegó a Chile!


Yo estaba en casa, intentando dormir. Había perdido mi TNE (Tarjeta Nacional Estudiantil) y problemas con los buses, así que en lugar de ir a clases (Debía tomar un bus para eso) volví a casa y me fui a la cama. Debo decir que, estaba MUY molesta ese día, con un humor de los mil demonios. Estaba tan molesta, que cuando sentí el sonido de mi móvil y me levanté a revisar quién llamaba, dije unas cuantas groserías. Pero al ver el registro y notar que era el Diego pensé: "Debe valer la pena" y a pesar de mi mal humor, contesté intentando no parecer molesta. Lo primero que escuché del Diego fue "¿Estabas durmiendo?" De seguro mi mal humor se notó un poco, pero él pensó de forma más inocente. 
Luego de esa llamada, era imposible no estar contenta, eufórica, con exceso de energías positivas y una que otra cosa. Y es que no era para menos. Llevas tanto tiempo escuchando fielmente la voz de una persona que crees que nunca en tu vida vas a ver, y un Jueves por la mañana te llama uno de tus mejores amigos y te dice que ese portador de la voz que te hace soñar está pisando tu país por primera vez en la historia. Es un sentimiento imposible de imaginar, la felicidad te aborda por todos lados, no quedan espacios dentro de ti para mantener tanta felicidad y entonces comienzas a expresarla de todas las maneras que puedes. Pero mientras más la gastas, más te queda. Rápidamente, me levanté y vestí con ansias. Fui hasta la computadora (Que lamentablemente, estaba usando mi madre) y esperé mi turno para poder utilizarla. En cuanto pude, lo primero que busqué fue el video que mencionó el Diego, el video de cuando Hyde llegó a Chile. Es tan memorable esa fecha, que es necesario recalcarlo bien.


Jueves 4, Noviembre 2010. Hyde sale de la aduana del aeropuerto de Santiago a las 9:24 am aproximadamente. Usando su chaqueta de Leopardo, anteriormente utilizada cuando estuvo en L'arc en Ciel. Y ahora, la famosa foto~!



En la foto podemos apreciar a -J (Jason), el manager internacional de VAMPS (El tipo de casi dos metros, rubio y con lentes que lo hacen parecerse a uno de los Hombres de Negro) Un pelagatos que no importa. Luego está HYDE, con sus lentes y su chaqueta de Leopardo (Omg, este tipo se ve demasiado bien, incluso después de 38 horas de vuelo y sin maquillaje). Muy atrasito vemos el sombrero de Ju-ken (Él es un amor) y el Gonzalo, el tipo a cargo de la productora Noix que tuvo un protagonismo negativo durante el concierto, ¿Por que? Por que lo hicieron todo mal~ 
Bien, continuemos. Después de un buen rato en la computadora, debí dejarla de lado. La felicidad excesiva comenzaba a jugarme una mala pasada. Ya no pude contener más el llanto y fui a recostarme a llorar de felicidad. Estaba tan cerca de cumplir mi sueño y de ver a HYDE, a Kaz y a Ju-ken frente a mis ojos y poder cantar junto a la voz de HYDE todas esas canciones que me han llegado al corazón desde el día en que las escribió. Estuve con los sentimientos a flor de piel durante todo el día. Cada vez que entraba a la pc y veía algo de VAMPS o de HYDE, estallaba en llanto de felicidad. No podía controlarlo, además, la ansiedad jugaba un papel muy importante en ese momento. Imagínense cómo es estar aproximadamente seis años esperando el día de ver a Hideto Takarai en vivo, y luego de estar siete meses con la entrada de VAMPS en manos y esperando con más ansias ese día, para luego estar a tan solo tres cortos días y sabiendo que él ya está en tu país. Es algo que no se podría explicar de forma lógica. 
Ya por las 7 pm aproximadamente, nuevamente recibo una llamada del Diego, donde me dice que ya se encontraba gente fuera del teatro haciendo fila para VAMPS. Eso me hizo sentir una revuelta enorme en el estómago, si no llegaba pronto, no podría quedar adelante para el concierto y yo quería estar frente a HYDE, eso era lo que yo quería.

Viernes 5 de Noviembre, 2010. Odisea en Santiago.

Desperté a las 7 am aquel día, supuestamente para ir a clases. Pero no podía pensar en la idea de ir a clases mientras que mis amigos ya tenían su puesto asegurado en la fila y yo no. Así que sin siquiera pedirle la opinión a mi madre respecto a la decisión que estaba tomando, le dije: "Me voy ahora a Santiago, pienso llegar lo más temprano posible". Por lo que me duché, vestí, arreglé, tomé mis cosas y antes de partir, mi madre se acercó y me dijo: "Cuídate, que te vaya bien, haz bien las cosas, sé responsable y te espero de vuelta el Domingo" Yo me esperaba algo como "¿Como se te ocurre faltar al colegio?" Pero no, comprendí que mi madre me apoyaba al 100%. 
Fui al terminal de buses y adelanté mi pasaje (Que originalmente estaba a las 4pm) a las 10am, lo malo fue que tuve que pagar la diferencia de la promoción del pasaje. Tomé el bus a las 10am y le envié un mensaje a mis amigos que estaban en Santiago, avisándoles que iba en camino. Las dos horas de viaje fueron estresantes, quería llegar lo antes posible y la única manera de relajarme fue dormir. Sí, me fui durmiendo en el trayecto a Santiago. Cuando llegué al terminal Pajaritos y bajé del bus, poco menos corrí hasta el metro y cargué mi tarjeta Bip! (Si, se llama Bip, igual que el sonido que hace la tarjeta al pasarla por la máquina.), corrí al tren y en diez minutos estaba en la estación Pedro de Valdivia. Al salir, caminaba tan rápido que pareciera que estuviese corriendo. Cuando llegué a la fila fuera del Teatro, inmediatamente encontré al Euphoria Team, los saludé a todos (Habían solo cinco de nosotros, seis conmigo.) y le dije al Diego que me llevara corriendo donde el tipo que anotaba los números de la fila. Entonces, obtuve mi número. Era el Nº 177, escrito con un plumón a medio morir de color rojo. Entonces, di un largo suspiro y vi que algunos miembros del Euphoria Team se salían de la fila y comenzaban a caminar a la parte trasera del teatro. Instintivamente los seguí, le `pregunté a no recuerdo quién a dónde íbamos y me dijeron "A dar una vuelta, a ver qué onda". Cuando llegamos a la parte trasera vimos un enorme camión de ChileFilms HD. Al parecer no estaba ahí la última vez que ellos fueron a ver "qué onda", pues estaban tan impresionados como yo. Entonces nos acercamos a una chica que nos dijo que de ese camión había bajado Ju-ken y había entrado al Teatro. Instintivamente pensamos "¿Y K.A.Z.? ¿Y Hyde? ¿Y los demás?". Entonces tuvimos la ocurrencia de quedarnos ahí, cruzamos la calle y nos sentamos frente a la puerta del estacionamiento del Teatro. Veíamos unos japoneses entrar y salir a cada momento, bajaban cosas del camión. En un momento vimos cuando bajaron los Goods. 

El camión, visto desde el frente.


El camión, visto desde el costado. Foto tomada desde la acera de enfrente.

La entrada trasera del Teatro.

Uno de los japoneses. Se parecía a Ken de L'arc en ciel, pero en versión Hyde (Osea, pequeño)





Estuvimos mucho tiempo observándolos, eran hermosos y en una ocasión les grité "Anata wa kawaii desu" y nos observaron extrañados. Luego lo repetí, y dije "Anata wa totemo kawaii desu" mientras los apuntaba. Ellos, por su parte, soltaron una leve risa nerviosa, sonrieron bobamente y saludaron con las manos. Luego entraron, al parecer, los asustamos. Al rato volvieron a salir y pasó algo muy chistoso. Uno de ellos, el de pelito castaño, se puso en la mitad de la calle a sacarle fotos al camión (Con su super-mega-cool celular que parecía computadora) y, de manera simultánea, uno de nuestros amigos que estaba en la parte de enfrente del Caupolicán llamó, al parecer, por que Noix estaba pidiendo que se ordenara la fila y así poder hacer entrega de los brazaletes con la enumeración oficial, por lo que nosotros, al no estar ahí, corrimos lo más rápido que pudimos en dirección a la parte delantera del teatro. Lo que ocurrió fue que, al correr, pasamos todos corriendo junto al japonés que para entonces estaba a mitad de la calle. Para él debió haber sido muy alterante que 13 personas corran como manada junto a ti, sobretodo si estás en un país que no conoces y gente que no sabes cómo se comporta. La Sumi, cuenta que cuando pasó junto a él, una de las últimas en pasar, se acercó y le dijo "Sorry", mientras que él tiritaba con el celular en la mano. 
Al llegar adelante y hacer la fila unos 5 minutos, supimos que no se entregarían los brazaletes aún, por lo que volvimos a la parte trasera del teatro. Para entonces el japones que asustamos ya estaba adentro y no lo vimos salir en como dos horas mas. Para cuando finalmente salió, estaba acompañado de un grupo de japoneses y de unos cuantos chilenos, hablando amenamente y riendo de cuando en cuando. Hubo un momento en que me dijieron "Anda a hablarle a los japoneses, tu tienes personalidad para eso" Claro, lo decían por el grito que di cuando les dije que eran lindos, pero ya no me sentía con tantos ánimos como para ir. Pero luego salieron con el "Hazlo por el Euphoria Team"... Inmediatamente busqué a algún voluntario que fuese conmigo y terminé llevando a la Sumi a la fuerza ya que ella tenía cámara en mano. Crucé la calle llevando a la Sumi conmigo a tirones, me acerqué al japonesito de cabello castaño y le dije "Can I take a photo with you?" (¿Puedo sacarme una foto contigo?) y puso cara de duda. Dijo que no a primera instancia, le insistimos y pude notar que sus amigos le intentaban animar. Entonces aceptó, la Sumi se preparó para sacar la foto, ambos sonreímos y sus amigos se apresuraron a fotografiar también. 



Fotos con el japonesito castaño que asustamos. 

Luego de un rato, conseguimos fotos con más japoneses, pero lamentablemente, una de las fotos las sacó alguien que no recuerdo quién fue, y aún no la consigo. Pero aquí algunas de las muchas~





En las dos últimas fotos la Sumi me acompaña por que los mismos japoneses sacaron las fotos. Son unos amores esos tipos. Y bien, ¿Ven al último, el canosito? Pues él, era quien dirigía absolutamente todo en el concierto~ Sip, era el director productor o lo que sea~ Pero él mandaba y lo sacamos diez minutos de su trabajo para sacarnos fotos y charlas un rato. Son muy buena tela. De verdad. Y así fue pasando el tiempo, caminando a la parte delantera de teatro y volviendo, haciendo la fila a ratos, estando pendiente de los brazaletes, preocupados, con hambre, y otras cosas. 
Hubo un momento en que Noix pidió que se ordenara la fila para poder hacer entrega de los brazaletes, por lo que corrimos a hacer la fila, pero fue un completo lío. La fila se hizo, pero luego pidieron que se formaran de a uno, por lo que la fila comenzó a hacerse hacia atrás, haciendo que le diera la vuelta a la cuadra. Estuve mucho rato esperando, el proceso era lento. Después de al menos media hora obtuve mi pulsera. Era extremadamente rosada y fluorecentemente gay. Lo bueno es que del 177 pasé al número 172. Al parecer, algunos se salieron de la fila y fueron a casa, perdiendo su enumeración. Durante la entrega de brazaletes, regalaron botellas de agua, por lo que pude saciar mi sed a pesar de que era agua gasificada y detesto el agua con gas. 
Después de la entregas de brazaletes el Euphoria Team se sentó fuera del recinto a pensar qué hacer. Teníamos nuestros números asegurados, no querían pasar la noche durmiendo en la calle nuevamente y necesitaban urgente una ducha y ropa limpia. suerte hubo de que el Guille (Un chico de Santiago, muy simpático.) les ofreció alojo en su casa y una buena ducha. No lo dudaron y aceptaron, yo por mi parte, decidí ir al departamento de mi tío, donde sabía que habría comida, ducha, agua y una cómoda cama. De todas formas eso estaba planeado de antes, debía llegar a casa de mi tío si no quería que mi madre me colgara de cabeza de la torre Eifel o algo por el estilo. 
En cuanto los chicos del Euphoria se fueron, comencé a caminar en dirección al metro, pensando en ellos, pensando en el concierto. Caminé tanto ese día, me dolían tanto los pies, pero no dejaba de sonreír. No había nada ese día que pudiese superar la felicidad que sentía. 
Llegué al departamento de mi tío, me saqué las zapatillas (Que desgraciadamente me quedan chicas y no tengo más pares), saludé a mi tío, a mi tía y a mi primo (Tiene 5 meses). Después de un rato de descanso, comencé a preparar una pizza. A esas alturas el hambre que sentía en la tarde se me había quitado, pero cuando la pizza estuvo lista y la probé, sentí cómo el estómago se me contraía y pedía a gritos ser llenado de comida. Me comí una pizza entera yo sola. La otra la compartieron mis tíos. Luego de comer y de comentarle un par de cosas a mis tíos (Que no comprenden mi fanatismo) me fui al cuarto y encendí la pc. Fue impresionante la cantidad de personas que me hablaron ese día al abrir msn. "¿Donde estas?" "¿Estas en Santiago?" "¿Por que no estas en la fila?" "¿Lo viste?" "¿Cuando lo veras?" "¿Lo van a grabar?" "¡Cuenta!". Eso y mucho mas. Estuve en msn por mucho rato, luego me dormí, muy tarde. Debía descansar para poder soportar en buen estado el mejor día de mi vida. 

[Pronto, ¡Día 6 de Noviembre!]

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